3.000 muertos en Siria en septiembre, el mes más sangriento de 2017

Al menos 3.000 personas, un tercio de ellas civiles, murieron en el conflicto de Siria en septiembre, el mes más sangriento en lo que va de 2017, debido en parte a las ofensivas contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), según una ONG.

“Más de 3.000 personas resultaron muertas” en ese mes, “el balance de víctimas más elevado del año” indicó este domingo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH)

De ellas, 955 civiles -incluidos 207 niños- murieron a causa de la violencia durante ese mes, precisa la ONG, que dispone de una gran red de fuentes de información en todo el país.

“Más del 70% de las víctimas civiles murieron en ataques aéreos del régimen o de Rusia, o en los bombardeos de la coalición internacional” liderada por Estados Unidos, indicó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

El conflicto en Siria se generó en 2011 con la represión de manifestaciones pacíficas contra el régimen de Bashar Al Asad. Luego se extendió y se volvió más complejo al implicarse países extranjeros y grupos yihadistas, todo ello en un territorio cada vez más atomizado.

La guerra en Siria ha causado hasta hoy 330.000 muertos y millones de desplazados y refugiados.

Actualmente, el país es escenario de ofensivas diferentes que tienen el objetivo de retomar a los yihadistas del EI los territorios que aún mantienen bajo su control.

El Estado Islámico entre dos fuegos
Las fuerzas del régimen de Al Asad, apoyadas por la aviación de su aliado ruso, llevan a cabo una ofensiva en Deir Ezzor, en el este de Siria, para arrebatar a los yihadistas del EI los territorios que aún controlan.

Por su lado, la coalición internacional liderada por Estados Unidos proporciona un apoyo aéreo a una alianza árabo-kurda (Fuerzas Democráticas Sirias, FDS), que combate al EI en su bastión de Raqa, al norte de Siria, pero también en Deir Ezzor.

Según el OSDH, los combates de septiembre causaron 790 muertos entre las filas del régimen y sus aliados, y 550 en el campo de los rebeldes o de las FDS.

Un total de 738 yihadistas, pertenecientes en especial al EI o a Tahrir al Sham, dirigido por la exrama de Al Qaida en Siria, resultaron también muertos.

Rodeados y atacados desde todos los frentes, los yihadistas del EI han llevado a cabo en los últimos días contraofensivas en el desierto de Badiya, que se extiende al oeste de Deir Ezzor y en la provincia central de Homs.

El domingo, el EI se apoderó de Al Qaryatayn -en el desierto de Homs-, una ciudad que durante mucho tiempo fue símbolo de coexistencia entre musulmanes y cristianos en Siria, según el OSDH.

Desde mayo y el anuncio de la creación de zonas de distensión, reina una cierta calma en las regiones implicadas (Idlib, Guta oriental, cerca de Damasco, Homs y el sur).

La iniciativa, negociada por Rusia, Irán -ambos aliados del régimen- y Turquía, que apoya a los rebeldes, puede abrir la vía a un alto el fuego duradero. Sin embargo, en los últimos días se ha producido un aumento de la violencia en algunos sectores incluidos en esas zonas.