A quien hay que temer es a farianos de civil y conversos que salen del closet, más no tanto a Timochenko

Por Toño Sánchez Jr.

Todavía no han terminado de oficializar la impunidad en el Congreso de Colombia y ya todos los farianos de civil y conversos que salen del closet de las Farc quieren acabar y destruir a todo aquel que no esté de acuerdo con ellos o que no piense como ellos. Y quien los critique o cuestione es advertido con un “ya nos las pagarás”.

Creo que muchos jefes narcoguerrilleros de las Farc no tienen regreso y quieren verdaderamente disfrutar de todas las prebendas que les dio Juan Manuel Santos. Pero resulta, que todos aquellos que han sido farianos clandestinos, quieren hoy demostrar, que el hecho de no haberse ido para el monte, uniformarse y ‘enfusilarse’, no los hace menos guerrillos que el mismo ‘Tirofijo’. Que su entrega fue total y su aporte fue y es invaluable.
Quieren demostrarle a sus narcojefes que siempre estuvieron a la altura del ‘compromiso’ y que hoy, desde la ‘legalidad’ y desde el Congreso, pueden lograr lo que por medio de las armas no pudieron: vengarse de todo y contra todos sus enemigos.

Ya esto no se trata de un proceso de paz se trata de la implementación de un desquite… de una venganza colectiva.

No es sino ver el discurso pendenciero y peligroso de todos los farianos. El empoderamiento que han asumido vampirescas Ong’s que han vivido de la sangre de este conflicto armado y que ya tienen listo los dosier para perseguir a todos sus enemigos, en especial aquellos que sean una voz contraria a sus vengativos intereses.

Ya Timochenko lo gritó, que ellos no son ni han sido unos monstruos. Que todos lo han sido. Esa es una manera de decir que todos somos responsables, por lo cual no hay culpables.

Ya desde el mismo Poder Judicial se vienen armando novedosísimas posiciones jurídicas y exóticos ‘cambios de jurisprudencia’ para poner en marcha la maquinaria punitiva.

Ya hoy en día jueces y magistrados han dejado claro que asesinar desde un movimiento guerrillero es casi que justificado, con lo que eso de las ‘guerras justas’ si pueden existir, pero desde determinada gestación u origen. Yo no sé qué crímenes se van a echar encima los de las Farc si en Justicia y Paz todos los postulados de las Autodefensas han dicho que sí a todo asesinato que les presentan, muchos ordenados sin siquiera tener uso de razón.

Permítanme decirles cómo es una Audiencia de cargos contra excomandantes de Autodefensas. El Fiscal comienza a leer asesinatos y asesinatos, el postulado comienza a decirle que sí a todos, de lo contrario se va para la Justicia Ordinaria y pierde los beneficios. Se ha dado el caso que fiscales han aprovechado estas audiencias para descongestionar sus despachos y cerrar casos en donde no se sabía absolutamente nada del homicidio radicado en su fiscalía.

En otros casos, operadores judiciales le han quitado imputaciones a los verdaderos homicidas para imputárselos a excomandantes de Autodefensas que a todos los homicidios le dicen sí. Esto no puede llamarse justicia, pero así está funcionando.

Ni hablar de los casos en donde fiscalía presenta a personas asesinadas que resultan estar vivas, pero detenidas en cárceles de Colombia. Y lo que es peor, son inocentes de cualquier delito. Pero estos temas para otro momento.

Esto no se trata de estar en contra de un proceso de paz impuesto. Aunque creo que nada impuesto en la vida termina bien, así muchos se beneficien de esa imposición.
Esto se trata de que si verdaderamente estamos construyendo un nuevo país: una nación llena de respeto, tolerancia y perdón. Porque de estas tres últimas nada tienen los personajes que hoy quieren ser más farianos que los jefes guerrilleros de las Farc.
No conozco en el mundo el primer proceso de paz que haya funcionado o se haya implementado pisoteando el respeto, la tolerancia y el perdón.
Se ha venido armando un discurso perseguidor, acolitado desde medios de comunicación del interior, a lo mejor lo hacen por el billete millonario que reciben del Estado por publicidad, más no por convicción, pero no olvidemos que este es un país en donde las convicciones tienen tarifa, los cachacos nos han dado pruebas contundentes de que es así, ni escribir de los políticos que hacen parte la ‘mermelada’ en gel. Lo cierto de ese discurso es que todos los crímenes de la guerrilla tienen su “razón de ser” por el origen de la misma guerrilla. Qué tal?!
Son tan despreciables los crímenes de las Autodefensas como los de la guerrilla de las Farc. Víctimas son víctimas, venga de donde venga la bala del fusil.
Le guste o no a los farianos de civil los miembros de las Autodefensas pagaron cárcel y han confesado terribles actos de guerra. Han hecho sentidas jornadas de perdón que el mismo Estado y medios del interior han ocultado, no sé con qué intención. Muchos de esos exjefes de las Auc hoy trabajan silenciosamente en procesos de reconciliación y perdón con las víctimas, pero inexplicablemente las entidades de la reinserción, asentadas en Bogotá, no les dan ningún tipo de apoyo. Esto es para que vean cómo es la paz y la reconciliación de selectiva en este país.

Esto me lleva a decir, sin temor a equivocarme, que las verdaderas víctimas de este país han sido convertidas en una mercancía, con la anuencia del Estado. No las están convirtiendo en una herramienta para mostrar que perdonar y reconciliación sí se puede, sino para buscar euros y dólares.
Y muchas de estas asociaciones o fundaciones de víctimas están siendo tomadas por estos farianos de civil, para convertirlas en punta de lanza de su estrategia punitiva.

Con esto solo quiero alertar sobre la paz excluyente que se quiere implementar en Colombia y que en vez de traer esperanza va a traer es división, odios y ajuste de cuentas.

Una sociedad vengadora jamás conoce la palabra paz, ni vive en paz, así esté en su Constitución y sea impuesta.

 

 


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