Ademacor, 59 años

Horacio Garnica. Columnista invitado de Río Noticias.

El 11 de diciembre de 1959, después de 2 años, 3 meses y 14 días de obstinada lucha, la ASOCIACIÓN DE MAESTROS DE CÓRDOBA ADEMACOR, obtiene la personería jurídica No. 1747, misión cumplida por el siempre recordado Edgardo Nieto Visbal, un maestro de baja estatura, pero de una alta estatura intelectual, ideológica y política.

Las cenizas de su existencia se marcharon hace muchos años con las caudalosas aguas del río Sinú. Gracias Edgardo, indemnes recuerdos por lo que hiciste.

A los 5 años dos meses y nueve días de creado el departamento de Córdoba, es conformada la Asociación de maestros de Córdoba ADEMACOR.

Un grupo pequeño pero grande en propósitos, de erguidos y visionarios maestros y maestras, neófitos en política y mecánica sindical, fastidiados y cansados de todo un concierto de atropellos, abusos e injusticias que aún hoy no terminan; decidieron con osadía temerosa en el año 1957, cuajar la idea feliz de asociarse para juntar sus penas, debilidades y temores; pero sobretodo para unir sus fuerzas, corajes y esperanzas en una instancia organizativa capaz de enfrentar los vejámenes administrativos y politiqueros de esa época históricamente tormentosa.

Eran los tiempos de la Cartilla de Cartón, La Historia Patria Ilustrada, El Catecismo del Padre Astete, La Historia Sagrada, La Urbanidad de Carreño, Las Tablas De Sumar, Restar, Multiplicar y Dividir, La Aritmética de G. M. Bruño y Las Cartillas de Lectura No. 1,2,3 y 4. Recuerdo la lección sobre la gallina de Elbita que puso un huevo en el nidal, puso uno, puso dos, puso tres, puso cuatro y así sucesivamente.

Se aprendía a leer y al mismo tiempo se aprendía a contar. Se aprendía bajo el rigor del maestro o maestra recios, aplicando el método lancasteriano con la férula que hasta hinchaba las tiernas manos de los alumnos, castigos aflictivos, dolorosos y hasta de escarnio público estaban al orden del dia. El título de bachiller había que trasnochar y era de tal significado que , el maestro Rafael Escalona en una de sus bellísimas composiciones vallenatas dice que este título era condición para poder enamorar y ser aceptado.

Y qué decir de los exámenes semestrales y finales, era una rigurosa prueba para el sistema nervioso de los escolares. Con esos exámenes se cometieron muchos abusos e injusticias, pero con ellos se sabia lo que tenía que saberse y se aprendía lo que tenía que aprenderse acorde con la pedagogía, la didáctica y los fines de la educación de la época.

” ! QUE TIEMPOS AQUELLOS, AQUELLOS TIEMPOS ! “.

El primer escollo que debieron superar los fundadores de ADEMACOR fue el nombre de la organización . Pensaron muchos nombres menos el de sindicato palabra que resultaba peligrosa, y que desde la segunda mitad de la década de los ochenta es una palabra lapidaria. Finalmente acuerdan denominar la Asociación de maestros de Córdoba ADEMACOR.

Así nació el 27 de agosto de 1957 ADEMACOR sin personería jurídica. Con 100 afiliados y con un magisterio mayoritariamente comprometido con los politiqueros de entonces. Por eso levanta la consigna: POR UN MAGISTERIO UNIFICADO , MAYOR EDUCACIÓN AL PUEBLO COLOMBIANO.

Era un gremio con una formación desigual, les cuento que muchas mujeres jóvenes salían radiante de alegría no de una Normal con el sabor pedagógico de sus palabras, sino con el olor a condimento fresco, salían con el título postizo de maestras a cocinar saberes limitados, a disfrutar el pago del voto o de los votos por el puesto, y a ganarse la estabilidad laboral a cambio de satisfacer los apetitos sexuales de algunos asquerosos politiqueros de la época.

Ellas pedían un puesto “aunque fuera de maestra”.Era la majestad del atropello e irrespeto a una profesión que aún hoy no se valora en su justa dimensión. El Estado y la sociedad colombiana tienen una gran deuda con los maestros y maestras.

La primera Junta Directiva Central de ADEMACOR sin Personería Jurídica estuvo integrada así:

Presidente Fidel Menco Guzmán.
Vicepresidenta Griselda Lafont.
Secretaria Concepción M. De García.
Tesorera Josefa Garcia.
Vocales: Pedro Guzmán y B. Brunal.

No habrá palabras suficientes para exaltar y reconocerle al maestro Fidel Menco Guzmán que aún vive, su título inmarcesible de fundador y de primer timonel de ADEMACOR. Tampoco habrá palabras que alcancen para reconocerle y agradecer la condición de fundadores a los maestros y maestras:

Griselda Garcia, Pedro Guzmán, B. Brunal, Concepción M. De García, Zoila Soto, Manuela Ibarra, Judith S. De Ochoa, Josefa García, José R. Martinez, Casimiro Almanza, Eufrasia Ruiz, Anatilde Viuda De Soto, Ramiro Molina, Osvaldo Sarmiento, José Reyes Baena, María Beatriz Lorduy, Ciro Solano Portacio, Constanza Ayala de Ramos, Elizabeth Rincón, Amelia Regino, Lorenzo Quiroz, Ernesto Palacio y Rafael Córdoba.

Este mosaico de hombres y mujeres, de maestros y maestras insumisos e insumisas, son el cimiento humano de estos 59 años de existencia de ADEMACOR. Destacable el papel mayoritario y preponderante de la mujer , de “la mujer sinuana radiante y señorial” como dice Rafael Grandet en el Himno del departamento de Córdoba.

No puedo dejar de mencionar en esta lista memorable a dos grandes maestras: Gloria Ortiz de González y Ana Cruz de Posada de los departamentos de Bolívar y Atlántico respectivamente, las cuales llegaron varias veces a contribuir en el proceso de fundación y organización de ADEMACOR. De ellas no sabemos donde se encuentran, habrá que averiguarlo, pero cualquiera que sea la circunstancia, nuestro cálido recuerdo y agradecimiento eterno por su aporte en la edificación de la que es hoy la más sólida, poderosa y consecuente organización sindical en el departamento de Córdoba.

Es este un adelanto de la historia de ADEMACOR que estamos escribiendo y que queremos compartir hoy 11 de diciembre cuando cumple 59 años de existencia.

Pero no puedo dejar de mencionar el hecho de los 112 educadores asesinados desde mediados de los años ochenta hasta hoy.

Queremos saber la verdad sobre estos crímenes, y dentro de las competencias de la Comisión de verdad queremos saber primeramente la verdad estatal y de sus distintos gobiernos, la verdad del DAS, F2, del B2, de la Brigada Militar, de los parapolíticos, de los financiadores de los crímenes , de los paramilitares y de la justicia. El Estado y sus gobiernos saben su propia verdad y las verdades de otros. Es un clamor saber la verdad del genocidio contra ADEMACOR, que no obstante tanta persecución y atentados, permanece firme en su ideario de lucha, porque su dirigencia aprendió de la líder campesina de hace muchos años Juana Julia Guzmán cuando decía : “LOS COBARDES NO HACEN HISTORIA”