Administración de copropiedades, ¿un dolor de cabeza?

El 2 de septiembre del 2013 en un edificio ubicado en el norte de Bogotá David Manotas Char asesino al ingeniero Francisco José Cifuentes Ferreira, quien era su vecino,  este homicidio se originó en una discusión por un reclamo que la víctima le hiciera por el alto volumen de la música que el homicida estaba escuchando, es decir, un conflicto entre vecinos de una copropiedad.

Un homicidio, una tragedia, una familia perdió uno de sus integrantes y el otro finalmente condenado por homicidio, 22 puñaladas acabaron con la vida de Cifuentes Ferreira.

Algunos pueden estar pensando que se trata de un caso extremo, gústenos o no, sucedió en Colombia, un conflicto entre vecinos termino en una horrible tragedia que además estuvo precedida de multiplicidad de violaciones al reglamento de propiedad horizontal del edificio donde habitaban victima y victimario.

El 3 de agosto del 2001 fue sancionada la ley 675, norma a través de la cual el gobierno nacional expidió el llamado régimen de propiedad horizontal con el cual se pretendía regular la forma de dominio donde concurren derechos de propiedad exclusiva sobre bienes privados y derechos de copropiedad sobre bienes comunes, esto con la finalidad de garantizar la seguridad y convivencia pacifica en los inmuebles sometidos a propiedad horizontal. David Manotas Char habitaba en un edifico sometido al régimen de propiedad horizontal.

Según las cifras oficiales en Colombia cerca del 40% de la población urbana vive o trabaja en una propiedad horizontal, si revisamos la ley 675 del 2001 concluimos que la misma pretendía regular la actividad y las personas que ejercen la misma en su condición de administradores de las copropiedades.

La ley 675 del 2001 no exige ningún tipo de condición especial para ser administrador de una copropiedad, la norma se limita a mencionar que se deberá acreditar la idoneidad para ocupar el cargo la cual se demostrará en los términos que el gobierno reglamente, esta reglamentación 15 años después de entrar en vigencia la ley aún no se expide.

Varias preguntas  sobre las cuales no tengo respuesta pero que es mi deber dejar planteadas para abrir el debate  ¿De qué tamaño es el nivel de informalidad en la administración de copropiedades?, ¿Cuántas de las personas que hoy día ejercen como administradores de copropiedades pertenecen a empresas legalmente constituidas?, ¿Cuántos de estos administradores de copropiedades tienen procesos serios de formación y capacitación para ejercer la labor?, ¿Cuántos de los integrantes de los consejos de administración tienen conocimiento de que ellos son responsables solidarios de los errores que cometa el administrador en su gestión?.

Urge una revisión de la normativa que regula la propiedad horizontal y una reglamentación seria que regule la labor de administrador de copropiedades, muchos de  los conflictos que se generan a diario podrían evitarse a través de una buena implementación de reglamentos de propiedad horizontal y reglamentos de convivencia que garanticen realmente armonía en las copropiedades.