Alejandro Lyons habló del cartel de la hemofilia  

Foto de: Montería Radio 38 Grados.

Por: Toño Sánchez Jr.

Entrevista publicada por Montería Radio 38 grados con el titulo: En Córdoba, nada volverá a ser igual en política ( I )

 

Desde la mañana del miércoles 6 de septiembre de 2017 nada volvió a ser igual para el poder judicial colombiano. Esa mañana, mientras Miami era desocupada por la llegada del temible huracán ‘Irma’, Alejandro Lyons Muscus, el exgobernador de Córdoba, desataba el tsunami de la corrupción en la Corte Suprema de Justicia, que enredó de un todo a los ‘Honorables’ magistrados: Leonidas Bustos, Francisco Ricaurte y Tarquino.

 

Hoy Córdoba afronta su peor momento político, al punto de que los medios de comunicación del centralismo bogotano, la han aprovechado para estigmatizar a este Departamento y lavarse sus culpas.

 

Por ello se hace necesario entrevistar a uno de los protagonistas de todo este escándalo de corrupción que ha socavado la legitimidad de Córdoba.

 

Nadie se imaginó que la llegada de un joven profesional a la Gobernación de Córdoba, el 30 de octubre de 2011, iba a terminar de esta manera.

 

Alejandro Lyons Muskus llega a la candidatura de la Gobernación de Córdoba como la última opción del grupo político que quería enfrentarse a Juan Manuel López Cabrales, quien venía de comandarla durante cuatro períodos.

 

El senador Musa Besaile Fayad venía, para aquel entonces, con escarceos con el grupo de Juan Manuel López Cabrales; por lo que los que estaban en la otra orilla: Bernardo Elías Vidal, Martín Morales, Raymundo Méndez, Zulema Jattin y Margarita Andrade buscaban atraer hacia su lado a Besaile.

 

Y la manera que encontraron fue en un restaurante del Parque de la 93 en Bogotá. Allí, Margarita Andrade, le preguntó a Roberto Tirado, sobre qué opinaba de Alejandro Lyons para gobernador. Tirado vio con buenos ojos la posibilidad. Luego se la comentan a Zulema Jattín y más adelante se la presentan a Musa Besaile, quien acepta.

 

Allí nace la candidatura de Alejandro Lyons Muskus que lo lleva a la Gobernación de Córdoba.

Hoy el exgobernador de Córdoba tiene la calidad de colaborador de la justicia norteamericana y es testigo estrella de la Fiscalía en el caso de la corrupción destapada en la Corte Suprema de Justicia.

 

En aras de buscar la verdad periodística lo buscamos para que nos concediera una entrevista. Y nos hablara de todo lo acontecido en su período de gobierno, en especial del caso de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el caso Zapa y el tema de la hemofilia.

 

En entrevista para Montería Radio 38 Grados el exgobernador de Córdoba contó apartes de lo que ha declarado a la Fiscalía.

 

El 3 de octubre le refirió a la comisión de fiscales, que se desplazó desde Bogotá a Miami, todos los detalles de cómo fue el manejo de la salud en su período. Reconoció que recibió un porcentaje del 10% para mantener al operador, pero que jamás tuvo que ver u ordenó las irregularidades que más adelante se descubrieron en lo que se conoció como el ‘cartel de la hemofilia’.

 

También se refirió a cuál fue el acuerdo a que se llegó con los contratos de ciencia y tecnología.

 

“Muchos de mis amigos saben lo que estoy declarando, ellos sabrán qué hacer, si declarar o colaborar con la justicia o evadirla. Aquí cada quien debe responder por lo que se haya hecho. Esto no se trata de perseguir a nadie, sino de contar la verdad, reparar y pagar una pena”, afirmó el exgobernador de Córdoba.

 

La situación jurídica de Alejandro Lyons con la Fiscalía está ya definida en un preacuerdo en donde sus compromisos son “colaboración eficaz”, “reparación”, “contar la verdad” y “pago de cárcel en establecimiento penitenciario” por un tiempo que se está determinando por su colaboración.

 

“Cuando la justicia de Estados Unidos no me requiera más regresaré a Colombia a pagar los años que se me impongan. Yo quiero arreglar todos mis problemas judiciales y empezar nuevamente. Aunque este proceso en el que estoy ya fue el verdadero inicio”, contó Lyons cuando narraba apartes de su historia.

 

Esta es una entrevista periodística, más no una ‘indagatoria periodística’. No está encasillada en ese estilo de periodismo, en donde el periodista se cree fiscal, juez, jurado o verdugo. Es una entrevista enmarcada en el respeto y en la búsqueda de conocer la verdad de una de las partes de este gran rompecabezas de la corrupción en Colombia.

 

A las 11:30 de la mañana llegó el exgobernador de Córdoba al sitio previamente acordado en un sector de Miami. Lo llevó su esposa, hasta ese día me percaté de que era muy baja de estatura, tal vez porque nunca la había visto en sandalias. Lo que sí constaté es que su sonrisa seguía siendo contagiosa y sincera. Me saludó y se retiró enseguida. Su esposo la acompaño un tramo, hablaron y se dieron un beso de despedida.

 

Nos sentamos en una mesa, pero al lado había un señor arreglando algo y hacía una incómoda bulla, pero no había más sitio a donde ir, ya que había comenzado a llover y ya la parte externa estaba inundada, por lo que decidimos hablar allí.

 

T.S.Jr. Gracias por aceptar recibirme y acceder a esta entrevista.

 

A.L.M. Gracias a ti y un saludo para todos tus oyentes. Aquí estamos y daremos las explicaciones respectivas a las preguntas que se nos realicen.

 

T.S.Jr. Yo quiero iniciar por el principio. Usted era un exitoso abogado, muchos de sus colegas así lo reconocieron, ¿por qué decide meterse a esto de la política, en un cargo de elección popular, más aún en un departamento tan enredado en política como lo es Córdoba?

 

A.L.M. En efecto yo tenía una vida bastante tranquila, provechosa desde el punto de vista profesional y académico, residía en la ciudad de Bogotá como muchos lo saben antes de ser Gobernador de Córdoba. En ese entonces varios políticos, a quienes atendí en un pasado sus pleitos, me motivaron a ser candidato del partido de La U a la Gobernación de Córdoba, y vi una oportunidad de estar en escenarios que jamás me había planteado. Conté con el respaldo de todos los parlamentarios que integraban La U en Córdoba, con excepción de Raymundo Méndez Bechara y otros integrantes de partidos diferentes.

 

T.S.Jr. ¿Siempre se sintió ganador en esos tres meses previos a la elección?

 

A.L.M. No, por supuesto que no. Era una elección muy difícil, muy reñida, el doctor Víctor Raúl Oyola era un excelente candidato, una excelente persona. Tenía además un trabajo [político] con mucha anterioridad a la mía, llevaba recorriendo el departamento hacía varios meses. El partido de La U había intentado poner algunos candidatos allá sin éxito. Yo llegué en un momento propicio para la campaña. Como me dijo un amigo ‘no por despertarse primero, amanece más temprano’. Fueron cuatro meses intensos, donde tuve la oportunidad de recorrer todo el Departamento y afortunadamente obtuvimos la victoria, pero en ningún momento nos sentimos triunfadores, fue una elección muy ajustada, porque peleábamos con un candidato de la administración departamental, un partido que llevaba cuatro gobernadores en línea.

 

T.S.Jr. Siempre se ha hablado de que las campañas en Córdoba son supremamente costosas. ¿Cómo se financió su campaña?

 

A.L.M. No conozco denuncias puntuales sobre estos hechos, me sorprende la pregunta tanto que en mi elección ni siquiera hubo una impugnación o demanda de mi credencial.

 

T.S.Jr. Terminan las elecciones, usted gana y se reúne con sus socios políticos. Hay unos acuerdos políticos en donde se van a entregar unas secretarías a quienes lo acompañaron en su elección…

 

A.L.M. Obviamente yo fui en ese sentido respetuoso y coherente con los apoyos que me brindaron, nombré en los cargos a personas que representaban a los sectores políticos que a mí me ayudaron en mi elección a Gobernador. Y se hizo de forma equitativa en todas las secretarías del Departamento.

 

T.S:Jr. Voy a llegar a una secretaría que ha generado muchos problemas, por los cuales usted está dispuesto a declarar en la Fiscalía, y es la Secretaría de Salud. ¿A quién se la entrega usted?

 

A.L.M. Esa secretaría estuvo en cabeza del grupo del senador Bernardo Elías. Ahora, tengo que ser honesto en esto, no quiere decir que el nombramiento de una persona de su grupo implicara que el senador tuviera manejos en la secretaría o que los actos que allí se realizarán tuviesen su beneplácito, su concurso o que él estuviera relacionado. Una cosa es una postulación de un funcionario que representa a un sector político y otra cosa muy diferente es que si existió algún hecho que pueda ser reprochable por la ley penal. Quiero por ejemplo, para llamar la atención, el secretario de Salud que terminó mi administración, estuvo unos meses en 2015, Edwin Preciado, es una persona que sé y estoy seguro que no tenía ningún tipo de connivencia con hechos irregulares al interior de la secretaría. Es más está denunciado [Edwin Lorduy] por no pagar terapias del Síndrome de Down.

 

T.S.Jr. ¿Qué pasó con la salud en Córdoba? ¿Cuándo se dio este desmadre de salud o esto venía de antes?

 

A.L.M. Los procesos de autorización y pago no me los inventé yo. Eran procedimientos estándar que venían siendo implementados por los funcionarios de la Secretaría de Salud. Los funcionarios que estaban trabajando en la Secretaría de Salud en estos temas, como autorizaciones, custodia de medicamentos, inclusive los auditores, quien menos llevaba allí tenía 15 años. Con ello no estoy diciendo que otras administraciones sean responsables, trato de decir que era el mismo procedimiento, los mismos pagos. En mi administración se movió el tema de la hemofilia, pero en otras administraciones se movía el VIH. Esto depende mucho de la oferta del POS y NO POS y era mucho más rentable facturarle a las administraciones departamentales que hacerlo a las EPS.

 

T.S.Jr. Usted ha asumido la responsabilidad por lo que se conoce como el ‘Cartel de la Hemofilia’ ante la Fiscalía?

 

A.L.M. Mire, lo único que le puedo decir en este momento es que nosotros vamos a prestar una colaboración en todos estos hechos, pero bajo la premisa clara que nosotros no tuvimos conocimiento, ni autorizamos, ni estábamos de acuerdo, ni mucho menos con pacientes que no tenían la enfermedad o personas que teniendo la enfermedad no se les prestó el servicio y se le pagaran cuentas. Es decir, vamos a asumir unos hechos, una responsabilidad pero sobre la base de un relato que fue acorde con nuestra realidad, no sobre la base de que nos concertamos para falsificar historias clínicas y para facturar hechos inexistentes al interior de la administración.

 

T.S.Jr.¿Dónde estaban los organismos de control para dejar pasar todo este escándalo de la salud?

 

A.L.M. Debo reconocer que todos esos controles fallaron y será la justicia la que determine si lo hicieron por omisión o por un acuerdo con algún prestador. Pero lo cierto es que como gobernación a nosotros nos correspondía reportar a las entidades nacionales del sector salud todas las prestaciones que estábamos realizando y esto se viene haciendo desde el año 2013. No era una sorpresa para los organismos nacionales que esta prestación se venía dando, esto no era oculto ni secreto, se les informó frecuentemente. De esto se puede auscultar cuál era la periodicidad y cuáles eran los funcionarios a quienes les llegaba esta información. Tiene que quedar en claro que en el año 2013, 2014 y 2015 todo esto fue auditado por la Contraloría Nacional. Toda esta prestación ya había sido auditada, qué pasó, yo no sé. No me consta un hecho de corrupción porque a mí jamás me pidieron un peso. El único hecho que a mí me corresponde testificar y aclararle a la justicia, que además no soy un testigo directo sino de oídas, es que terminando mi periodo un señor de apellido Pupo, a quien apodan ‘El Nene’ Pupo, buscó a Guillermo Pérez directamente, uno de los prestadores de salud, y le exigió 400 millones de pesos para enterrar el tema de hemofilia, así textualmente. Yo le pregunté a Guillermo Pérez si había un problema en ello. Me dijo que no había problema, que toda la prestación se había ejecutado a satisfacción, que todos los pacientes eran reales y que a todos se les prestó el servicio. Consulté con el jefe de autorizaciones, Adalberto Carrascal, y me dijo que todo estaba bien. Entonces yo le sugerí a Guillermo Pérez que no pagara los 400 millones de pesos, porque si no había ningún problema uno no tenía porque pagar o ceder ante un chantaje o extorsión. Tengo entendido que no pagó, pero sí terminó arreglando [Guillermo Pérez] todo con la Regional Córdoba de la Contraloría. ¿A quién le pagó allá? No lo sé. Pero sí pudo resolver el problema, esto lo sé por una conversación posterior que tuve con él. Y ya yo por fuera de la gobernación, en el 2016, hace la Contraloría otra auditoria de lo que ya estaba auditado. A mí me extraña que la Contraloría no haya ordenado una investigación contra todos aquellos que auditaron antes y no encontraron nada. Porque si esto lo detectan en el año 2013 se hubiesen podido salvar muchos recursos. Y se hubiera podido detener prematuramente lo que luego nos costó más, no solo en recursos sino en todo este escándalo en donde resultaron involucradas muchas personas y muchos inocentes que actuaron de buena fe.

 

T.S.Jr. Cómo conoce usted a Guillermo Pérez?

 

A.L.M. A él me lo presenta Cristóbal Cabrales. Esto no es una sindicación de ilegalidad. Cada quien demostrará ante la Fiscalía su inocencia ante cualquier acusación. Pero dejemos esto hasta aquí, porque todo sobre la hemofilia lo voy a declarar en octubre y lo más probable es que esa declaración se filtre, entonces se sabrá que dije y pruebas aporté.

 

To be continued…

 

Tema: Regalías y contratos de Ciencia y Tecnología