Andrés Felipe Arias deberá cumplir con una condena de 17 años en Colombia

El exministro Andrés Felipe Arias deberá regresar a Colombia a cumplir una condena de 17 años de prisión que le impuso la Corte Suprema de Justicia. Esa fue la decisión del juez John O’Sullivan quien, desde un juzgado del sur de la Florida, determinó que el exfuncionario debe ser extraditado a Colombia, como lo había pedido el gobierno.

Además de ordenar su regreso a Colombia, el juez ordenó la captura del exfuncionario pues consideró que hay un riesgo de fuga. Al final de la audiencia, la defensa de Arias explicó a medios de comunicación que van a apelar la decisión. “El gobierno (de Estados Unidos) se equivocó. Ellos no saben lo corrompido y lo politizado que ha estado este caso”, dijo uno de los abogados.

La defensa del exministro agregó que ya están trabajando para apelar la decisión del juez O’Sullivan y que van a agotar todas las instancias, incluida la Corte Suprema de Estados Unidos, para que estudie este caso. El abogado explicó además, que este proceso podría durar entre uno y dos años.

La lucha para que Arias regresara al país la comenzó el gobierno colombiano, tiempo después de que la Corte Suprema de Justicia lo condenara el 16 de julio de 2014 por los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros e interés indebido en la celebración de contratos las irregularidades que se presentaron en la entrega de subsidios para campesinos en el programa Agro Ingreso Seguro. (Le puede interesar un editorial sobre el caso de Andrés Felipe Arias)

Días antes de que el alto tribunal condenara al exministro, él y su familia huyeron. Allí solicitaron asilo y como regla para acceder a ese beneficio, debía guardar absoluto silencio. Lo hizo hasta agosto de 2016 cuando fue capturado. A través de su cuenta de Twitter y de varios medios de comunicación, Arias ha asegurado que es un perseguido político del gobierno de Juan Manuel Santos. (Lea una entrevista con Andrés Felipe Arias desde la Florida)

Precisamente, esa fue una de las estrategias que utilizó su defensa en el proceso de extradición. Sus abogados le explicaron en varias ocasiones al juez O’Sullivan que la condena que le había impuesto la Corte Suprema a su cliente no era otra cosa que una jugada política de Santos y que, por eso, le había pedido a las autoridades norteamericanas que le dieran asilo.

Otro de los argumentos que utilizó Arias para evitar su extradición, y quizás el que más polémica ocasionó, apuntaba a que entre Colombia y Estados Unidos no existe un tratado de extradición vigente y que por eso no podía ser enviado de regreso a su país. Según se lo explicó a la corte norteamericana, el acuerdo que firmaron ambos países en 1979 fue anulado por la Corte Suprema en 1986.

La Fiscalía dedico gran parte de sus intervenciones para desvirtuar ese argumento. El fiscal Robert Emery consideró que era inapropiado que el exfuncionario recurriera a esa estrategia para evitar su extradición. “Arias no le pide a esta Corte que interprete el tratado. Lo que le pide inapropiadamente es que decida si Colombia ratificó con éxito el tratado, un asunto que va más allá del alcance de su revisión”, señaló Emery.