Ataque a b@la en La Gloria dejó un muert0 y dos her¡dos

Un joven, al parecer oriundo de Barrancabermeja pero que no portaba documentos de identidad, mur¡ó en medio dispar0s que le hicieron desde una moto cuando se encontraba sentados en la entrada de la escalera de la Torre 24 de la Urbanización la Gloria II en el sur de Montería.

En el ataque también resultaron her¡dos los jóvenes Mayerlis Buelvas Vargas de 17 años de edad y Jhon Alexander Bernal Hernández de 18 años, quienes se encontraban conversando con el joven que mur¡ó con dos impactos de bal@ en el pecho.

El hecho que ocurrió en la noche del miércoles 5 de diciembre tiene asustados a todos los habitantes de la Urbanización La Gloria II que temen una “operación limpieza” o ataque entre bandas dedicadas al microtráfico que podría causar más muertes en el sector.

Las autoridades no se han pronunciado sobre el caso y no se sabe si los jóvenes atacados a tiros tienen algún antecedente. El c@dáver del joven asesinado se encuentra en Medicina Legal, a la espera de que sea identificado.

Una cerrera contra la muerte

En medio de la angustia por el ataque, los familiares de la joven Mayerlis Buelvas Vargas de 17 años de edad, vivieron el drama de no recibir pronta ayuda  por parte de los médicos de urgencia del Hospital San Jerónimo de Montería.

Se conoció que la menor de edad, que resultó con una herida en su mano derecha, fue llevada al hospital de La Gloria y de allí remitida con carácter urgente al Hospital San Jerónimo de Montería, en donde no la quisieron recibir porque está afiliada a la EPS Salvia Salud que no tiene contrato con el centro asistencial.

“El médico de turno, sin siquiera revisar la paciente, le negó la atención por no tener convenio con su EPS, la cual es Saviasalud. Es inaudito que en una institución pública le nieguen la atención, violando sus derechos a la menor de edad” contó a un testigo del hecho.

El testigo, que pidió no revelar su nombre indicó que la joven con impacto de b@la en la mano, que le ocasiona múltiples fracturas en los dedos, debió esperar más de una hora en una camilla en las afueras de la urgencia del hospital San Jerónimo, mientras se encontraba un centro asistencial donde la pudieran recibir.