Aumenta controversia por carta de Uribe al Papa

A pocas horas de la llegada del papa Francisco a Colombia, se ha generado una gran controversia en los sectores políticos por una carta que el expresidente Álvaro Uribe le envió al pontífice, en la que hace duras críticas al proceso de paz y le manifiesta sus “preocupaciones” por el estado en el que se encuentra el país.
En la misiva, conocida este martes, Uribe se muestra preocupado “por el crecimiento del narcotráfico, su incidencia en el aumento de la drogadicción juvenil y en la destrucción de los recursos ambientales como el bosque primario”.

El exmandatario planteó, además, que del acuerdo con las Farc se ha desprendido la “impunidad total a los responsables de delitos atroces, su elegibilidad política, la autorización legal que han recibido para gastar dineros ilícitos en sus actividades políticas y otros puntos que constituyen estímulos al delito”.

Tan pronto se conoció la carta, sectores afines al Gobierno y que han apoyado públicamente el proceso de paz salieron a reprocharle a Uribe el contenido del documento.

“Es una carta amarga que solo se puede catalogar de soliloquio, de alguien ciego que no ve lo bueno que está pasando en el país”, dijo el senador del partido de ‘la U’ Roy Barreras.

Para él, es curioso, porque “a nadie se le ocurre” enviar una “diatriba política” a alguien que viene al país en plan de reconciliación

Otro de los que criticó la carta fue el senador liberal Guillermo García Realpe, quien expresó que Uribe “aprovecha cualquier circunstancia para hacer política y visibilizarse”, inclusive una visita papal.

La defensa de Uribe vino por parte de congresistas del Centro Democrático, quienes calificaron la misiva como una expresión “íntima”.

“Es una expresión personal e íntima del expresidente Uribe hacia su santidad en unos términos muy sinceros que reflejan el sentir de él frente a la importancia y la trascendencia del Papa”, dijo el senador del Centro Democrático Jaime Amín .

En el mismo sentido se pronunció el senador Iván Duque, para quien la carta servirá para que Francisco “tenga un contexto del país que está visitando”.

Politización
Fuentes del Gobierno le dijeron a EL TIEMPO que se trata de una acción más del exmandatario por “politizar” la visita de Su Santidad, pero no existe propósito, por ahora, de responderle al exmandatario.

No se puede olvidar que el propio Francisco hizo esfuerzos, en diciembre del año pasado, para poner fin a la polarización que se vive en el país. El pontífice sentó al presidente Juan Manuel Santos y a Uribe en el Vaticano, para encontrar puntos de encuentro. Sin embargo, no se lograron mayores avances.

“(Uribe) está politizando la visita del Papa. Los católicos de Colombia se movilizaron y le dan toda la importancia y él quiere opacar eso”, expresó el senador García Realpe.

Por el contrario, los sectores uribistas aseguraron la politización de la visita “viene de parte del Gobierno”.

El mensaje del Papa
El papa Francisco ha sido uno de los más incondicionales aliados del presidente Juan Manuel Santos en la búsqueda de la paz. Francisco dijo en una ocasión desde Roma que Santos era una de esas personas en el mundo por quien él oraba todos los días.

Santos cree que el respaldo del pontífice a la búsqueda de la paz con la guerrilla fue una de sus grandes fortalezas para no desfallecer.

En su mensaje enviado el martes a los colombianos, Francisco dijo: “La paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos”.

Otras cartas
Uribe ha utilizado esta misma táctica de enviar cartas a personalidades y organismos internacionales para expresarse contra el acuerdo de paz con la Farc y contra el presidente Juan Manuel Santos, en momentos claves.

A mediados de abril pasado, cuando el Congreso de Estados Unidos debatía la ayuda económica a Colombia, Uribe envió un documento similar a los legisladores en Washington, para hablarles de las consecuencias negativas que, a su juicio, dejaría el acuerdo de paz con la guerrilla.

En aquella ocasión, el exmandatario también criticó las posibles repercusiones negativas del proceso de paz sobre las drogas ilícitas.

“Las plantaciones de coca fueron reducidas de 170.000 a 42.000 hectáreas. Hoy están en cerca de 188.000 con las estimaciones más bajas. Hay un paralelo en el incremento del consumo, la extorsión y la criminalidad. El gobierno ha detenido la aspersión a cultivos ilícitos para complacer a los terroristas de las Farc”, dijo Uribe en su carta a los congresistas estadounidenses.

En septiembre del 2016, Uribe envió otra carta con el mismo propósito al presidente estadounidense Donald Trump y al expresidente demócrata, Bill Clinton.

“Hoy tenemos que apelar a ustedes para manifestarles preocupaciones por lo que sucede en Colombia por los denominados acuerdos de La Habana”, dijo Uribe a los líderes estadounidenses, luego de recordarles que “el grupo terrorista Farc, considerado como el tercer grupo terrorista más rico del mundo, no tendrá la obligación de entregar el dinero para reparar a las víctimas” y que los líderes guerrilleros “no tendrán pena privativa de la libertad en Colombia y podrán ser elegidos en cargos públicos”.

Tomado de El Tiempo.