Bernardo ‘Ñoño’ Elías y Musa Besaile, revelarían todo lo que saben de corrupción nacional, a cambio de inmunidad.

Los exsenadores Musa Besayle y Miguel El Ñoño Elías pasaron de ser los más grandes electores del partido de la U en el Senado, a los poseedores de la información más clave para develar dos grandes escándalos: las coimas de la multinacional Odebrecht y el Cartel de la Toga.

Ambos congresistas, hoy presos, serían los delatores ante la Corte Suprema de Justicia. La fórmula inédita es aplicar las gabelas del sistema penal acusatorio dentro de la ley 600, que es la norma dentro de la que se juzga a los aforados y que contempla beneficios menores. Ahora la Corte podrá llegar a otorgar hasta inmunidad total a los congresistas siempre y cuando la colaboración que entreguen sea determinante y de alto calado. El requisito es que la información que aporte debe ser eficaz.

Con lo anterior, los legisladores tendrán un incentivo mayor para hacer delaciones a cambio de alivios judiciales. El primero en considerar y solicitar a la corte analizar un escenario de negociación fue Musa Besaile. Justamente en respuesta a la consulta de Musa la Corte se pronunció dando luz verde el pasado miércoles. Y tras esto el Ñoño Elías fue el segundo en levantar la mano.

Ahora vendrán una serie de audiencias reservadas muy parecidas a un paréntesis de negociación. Los senadores pondrán sobre la mesa su oferta y petición de favorecimentos. La Corte analizará los escenarios y aprobará o no las negociaciones propuestas.

Una vez la matriz de negociación sea formalmente aprobada, en escenarios futuros, se iniciará el rol de Musa Besaile y Ñoño Elías como delatores. Y por tratarse de dos peces gordos -lo que puede significar tenerlos como gargantas profundas- se anticipa que lo que vendría sería una verdadera hecatombe.

Tomado de Semana