Bombay, la sangre rara que importó Colombia

La historia de Ana Sofía, una pequeña de 15 meses, mezcla asombro, curiosidad, una gran muestra de solidaridad y un magnífico apoyo internacional. Ella es la primera persona en Colombia que registra el fenotipo Bombay, una de las sangres más raras conocidas en el mundo, que no es compatible con la que tiene el 99.99% de la población.

Todo comenzó el martes 4 de julio, cuando ingresó al Hospital Universitario San Vicente Fundación, en Medellín, con un cuadro bastante delicado. Tenía vómito y la respiración entrecortada, además, bajo peso para su edad, anemia y una hemorragia en las vías digestivas que hicieron que el cuerpo médico solicitara una trasfusión urgente.

Cuando se generó esta alerta, dos bacteriólogas -las primeras responsables en salvarle la vida a la menor- se dieron cuenta de que algo no estaba bien con la muestra de sangre que analizaron para tener la certeza sobre el tipo de sangre de la pequeña.

Carlos Vallejo, jefe de los Bancos de Sangre y Tejidos del hospital, le explicó, que gracias a la agudeza de estas dos profesionales se evitó una tragedia. Porque si se le hubiera dado otro tipo de sangre, el descenlace, probablemente, habría sido la muerte.

“Ellas hicieron los primeros estudios y como encontraron algo diferente, realizaron una búsqueda con otras pruebas que no son frecuentes. Al no encontrar claridad, solicitaron unos reactivos adicionales, se consultaron especialistas a nivel nacional y el viernes 7 de julio dieron con el fenotipo Bombay”, contó el médico.

Sin datos en Colombia
Para entender la rareza de este tipo de sangre, se debe tener en cuenta que en la India, en donde se descubrió por primera vez este fenotipo y por eso se llama Bombay, una de cada 10.000 personas lo tienen. Y en Europa, la proporción es de uno por cada 1.000.000 de habitantes.

En Colombia no hay datos. Por eso Ana Sofía es la primera en el país en registrar este tipo de sangre.

De acuerdo con Vallejo, el fenotipo Bombay comparado con los del sistema ABO, que son los que registra el 99.99% de la población en el mundo, es muy poco frecuente.

Por poner un ejemplo, afirmó el experto: una de cada dos personas es O+, el tipo más común. Mientras que el más raro es el AB-, y la proporción es de uno de cada 1.000.

“Lo bonito del hallazgo es que es la primera vez que se identifica este tipo de sangre y esto fue posible por la persistencia de las bacteriólogas del Banco de Sangre del Hospital”, aseguró Vallejo.

TOMADO DE KIENYKE.