Caño Limón-Coveñas solo ha operado 1 de cada 2 días este año

Los atentados al oleoducto Caño Limón-Coveñas y la reciente ola de hurtos a través de la instalación de válvulas ilícitas han llevado a que este año esta infraestructura esté trabajando a media marcha, obligando a adoptar medidas de contingencia para evitar que se frene el nivel de producción de crudo, clave para los ingresos fiscales del país.
Según Ecopetrol, con corte a hoy esta línea de transporte de petróleo completa 58 días paralizada y, en lo corrido de este año, solamente ha estado disponible 98 de 208 días que van del 2017, es decir, solo ha operado el 46 por ciento del tiempo disponible.

En otras palabras, por cada dos días del año, el oleoducto ha estado operando solamente uno y el número de días por fuera de operación llegó a 112.

Este año, de acuerdo con la compañía petrolera, se han presentado 38 ataques al sistema de transporte de petróleo en Arauca, Boyacá, Cesar y Norte de Santander; y se han identificado y retirado 27 válvulas ilícitas instaladas para el hurto de crudo en ese último departamento.

En el acumulado del año, los atentados y la instalación de conexiones ilícitas a lo largo del oleoducto han dejado una afectación ambiental de 13.300 metros cuadrados y, al cierre de mayo, las acciones ilegales han provocado el derrame de 11.064 barriles de petróleo y el hurto asciende a 100.000 barriles de crudo.

Y si se miran los datos de los últimos cinco años, se evidencia un impacto de 654 días en los que la línea ha estado fuera de operación desde el 2012 hasta la fecha.

El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, dijo que tanto en el Catatumbo como en el sur del país, el crudo robado se está usando como precursor químico para la elaboración de pasta de coca.

A nivel ambiental, este año se ha registrado el derrame de 11.064 barriles de crudo y, durante el año pasado, esta situación ocasionó emergencias con afectación de un área de 81.787 metros cuadrados, más de 9 kilómetros de afluentes entre ríos y caños y la afectación de la bocatoma del municipio de Arauquita.

Por otra ruta
Sin embargo, esta vez la afectación no se ha notado en materia de producción, ya que Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), dijo que a junio el promedio de producción de crudo del país se ubicó por encima de los 850.000 barriles por día.

“Pese a las dificultades que hemos tenido de ataques a la infraestructura petrolera, a la oposición en las regiones a la producción, mantenemos una producción relativamente superior al marco fiscal de mediano plazo con el que sostenemos las finanzas públicas”, indicó.

Según el funcionario, esa línea de alerta para las cuentas del Gobierno son los 840.000 barriles promedio diaria mensual.

Durante el congreso de Enercol 2017, Echeverry explicó que para mitigar esta situación se habilitó la bidireccionalidad del oleoducto Bicentenario para mover el crudo por el sur hasta el Casanare y usar más intensamente el oleoducto Ocensa, buscando evacuar el crudo por el centro del país.

Sin embargo, esta alternativa puede incrementar los costos de cada barril en más de 10 dólares, lo que afecta la rentabilidad de la producción de Arauca, que se acerca a los 50.000 barriles diarios.

Al respecto, Velandia indicó que “hay que hacer muchas peripecias para mantener los niveles de producción”.

Mientras tanto, desde el 30 de mayo el bombeo de crudo se encuentra suspendido por el oleoducto Caño Limón-Coveñas, cuando se presentó un derrame de crudo en la vereda Cerro Madera, en Tibú, Norte de Santander, producto de la instalación de una válvula ilícita.

“Posterior a esa fecha, se ha incrementado la instalación de conexiones ilegales. Los técnicos y operadores han identificado 17 válvulas, y se reportaron ocho nuevos atentados”, dijo Ecopetrol.

El ataque más reciente se dio el 21 de julio en la vereda La Granada, municipio de Saravena, Arauca, que produjo la rotura del sistema y derrame de crudo en un área de unos 2.500 metros cuadrados de suelo y capa vegetal.

Lo más complejo es que las tareas de reparación se han retrasado debido a los continuos hostigamientos con disparos a los helicópteros que transportan el personal, así como la incineración de maquinaria y la instalación de minas antipersona en algunas zonas donde se han cometido los ilícitos. “Si nos dejan arreglarlo, ponemos a funcionar el oleoducto en dos días”, indicó Echeverry.

TOMADO DE EL TIEMPO