Chimá, un pueblo en el olvido

Chimá es un municipio en Córdoba, Tierra Bonita en lengua indígena su nombre significa, pueblo inmortal, ubicado en la parte noroccidental, territorio bañado por las aguas de la ciénaga grande del bajo Sinú y constituido por 7 Corregimientos y 9 Veredas, tierra hermosa, templo santo del indio Zenú, de verdes praderas, que guardas pergaminos y leyendas, gente buena pero que se encuentra sumido en el completo olvido estatal.

Los habitantes de Chimà son gente trabajadora y emprendedora, que obtienen su sustento de la pesca, ganadería y agricultura, donde las necesidades básicas se encuentran insatisfechas, sus vías en pésimo estado, carencia de inversión y obras de infraestructura de gran impacto social que permitan que el anhelo y sueño de los Chimaleros de mejorar sus condiciones de vida, garantizar su bienestar y que el progreso y desarrollo no siga siendo una utopía, sino una realidad.

Chimá desde su segregación al Departamento de Bolívar le ha cumplido a Córdoba, su gente se siente orgullosa de su departamento, han creído y apoyado su clase política, hoy después de años de Abandono reclama mayor atención, equidad en la inversión, que las obras de la Administración Departamental también lleguen a estas tierras, no puede ser posible que Chimá se tenga en cuenta solo en elecciones y después no se acuerden más de esta tierra.

Por eso hoy, como Chimalero, como hijo de esta tierra buena y honesta, levanto mi voz y hago una petición pública al señor Gobernador Doctor Edwin Besaile Fayad para que mire a Chimà como un municipio más de Córdoba, que requiere de su gestión y su ayuda para que el Desarrollo y el Progreso visite nuestro pueblo y todos los habitantes de este lindo departamento a unísono podamos decir que estamos construyendo una Córdoba Unida y Emprendedora.

Apreciado Gobernador es la oportunidad de resarcir la deuda histórica que tiene la administración departamental con nuestro Municipio, es el tiempo que su nombre quede en un sitial de honor de la historia, y los Chimaleros reconozcamos que gracias a su gestión Chimá se levantó del letargo donde lo habían sumido y no que su administración entre en los anaqueles de la historia como otra más que nos olvidaron y abandonaron.

La Esperanza de nuestro pueblo se centra en sus manos, es usted el llamado para que trabaje incansablemente para que la problemática que padecemos sea coadyugada, de lo contrario seremos un pueblo lleno de decidía, desesperanza y decepción frente a la clase política departamental.

Humberto Cuadrado Ramos.

Columnista invitado.