¿Cómo le fue a las listas en coalición en 11 de marzo?

Con siete curules en el Congreso, queda claro que la convergencia interpartidista en listas únicas pasó el examen, y que constituyen una herramienta estratégica para las minorías políticas a la hora de acceder a un espacio en corporaciones públicas en el país.

Por Juan Guillermo Hernández Lombo, Analista.

El pasado 11 de marzo se estrenó en el país la figura de las coaliciones interpartidistas para elecciones a corporaciones públicas, una novedosa figura de convergencia política que hasta antes de este proceso electoral, no había sido adoptada por parte de partidos y movimientos.

El Polo Democrático Alternativo y Alianza Verde fueron los partidos abanderados al momento de buscar adoptar la figura de las coaliciones políticas en los pasados comicios, y fue precisamente por vía judicial, a través de una acción de tutela fallada en su favor, como estas colectividades lograron inscribir sus listas.

De acuerdo con sentenciado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca (Tutela 2017-05487-00), la Registraduría Nacional del Estado Civil de manera inmediata debía proceder a dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 20 del Acto Legislativo 02 de 2015, que modificó el artículo 262 de la Constitución Política, y que fue precisamente la reforma que habilitó a los partidos y movimientos minoritarios para la inscripción de listas de candidatos en coalición para corporaciones públicas.

Con ese fallo a su favor, no solo verdes y polistas consolidaron sus famosas listas de la “Coalición Colombia” para aspirar a una curul en la Cámara de Representantes en 11 departamentos, sino que otros sectores alternativos y minoritarios políticamente, también hicieron uso de esta figura.

Y fue así el MAIS, ASÍ y UP, que también se agruparon en listas únicas y presentaron la conocida “Coalición de la Decencia” tanto al Senado de la República como a la Cámara de Representantes en cuatro Departamentos del país.

¿Pero cómo les fue en esta aventura a dichas colectividades?

Pues bien, la que fuera una iniciativa promovida por el Verde y el Polo, terminó siendo mucho más útil a las listas de DECENTES que a la misma Coalición Colombia integrada por polistas y verdes.

Y lo anterior es así, porque la coalición DECENTES alcanzó de manera inesperada cuatro curules en el Senado de la República y dos en la Cámara de Representantes por Bogotá, lo que les da una bancada de 6 congresistas, en un hecho significativo para estos sectores alternativos.

Por su parte, la Coalición Colombia de las 11 listas en coalición presentadas en todo el país, alcanzó una sola curul en la Cámara de Representantes, esto en el Departamento de Norte de Santander.

Sin embargo, debe igualmente señalarse que es bastante paradójico que los pioneros de esta figura (Verdes y Polistas) no hayan podido consolidar la famosa “Coalición Colombia” en más departamentos y por el contrario, se hayan ido en listas separadas independientes.

Con esto sacrificaron al menos otras siete curules en la Cámara de Representantes que se hubieran podido obtener en Putumayo, Valle, Cundinamarca, Caldas, Caquetá y Guainía, o como en el caso del Tolima, en donde “Decentes” y “Coalición Colombia”, cada uno por su camino, sacrificaron la posibilidad de acceder a una curul en la Cámara por este departamento al irse de manera separada.

Luego entonces con 15 listas a la Cámara de Representantes del Partido Alianza Verde en igual número de departamentos y 19 por parte del Polo Democrático Alternativo, queda un enorme interrogante ¿Qué pasó que la Coalición Colombia no logró consolidarse en todo el territorio Nacional?

Seguramente los sectarismos de unos y otros, la inseguridad jurídica sobre la figura de la coalición y hasta la falta de pedagogía sobre la misma, serán algunas de las respuestas a este interrogante.

Sin embargo, lo que sí queda claro es que la convergencia interpartidista en listas únicas pasó el examen, hoy siete curules en el Congreso de la República dan muestra de ello y seguramente aún queda un camino largo que transitar, para hacer de esta una verdadera herramienta estratégica para las minorías políticas a la hora de acceder a un espacio en corporaciones públicas en el país.