Con un sofisticado robot contraloría descubrió trampa de electricaribe

Con un sofisticado robot, investigadores de la Contraloría descubrieron la trampa que afectó durante siete años al bolsillo de los más pobres.

Gracias a Designer, programa diseñado para detectar el presunto fraude, se contrastaron facturas con las quejas que llegaban a la Superintendencia de Servicios Públicos desde 2001 al 2016.

En esa comparación se encontró un faltante de más de $200 mil millones; casi 4.000 millones de pesos embolsillados por mes.
¿Cómo tuvo lugar este presunto fraude?

Electricaribe recibe cada mes del Ministerio de Minas y Energía un subsidio para los estratos 1, 2 y para barrios subnormales de la Costa Atlántica.

Ese dinero busca reducir las tarifas de la luz a estos usuarios, pero los dueños de la empresa, según esta investigación, durante seis años nunca trasladaron esos subsidios a las facturas.

Por ejemplo, en esta factura de la luz, un usuario de la costa consumió en energía $27.011, Electricaribe debía restarle a esta factura $16.201 del subsidio a la tarifa y, además, debía restarle $1.978 del subsidio de un fondo de solidaridad. En total son $18.179. A esos valores se les suma otros recargos por conceptos diferentes de energía que suman $12.019, es decir, lo que el usuario debía pagar era $20.851.

Sin embargo, cobró al usuario $22.810 de energía. Y entonces, ¿a dónde fueron a parar los $1.958 de diferencia?

Esta empresa debe dar un aporte a los usuarios como distribución de energía a sus hogares, para este caso Electricaribe debió entregar $10.909 de este aporte, pero como evidencia la factura, lo que realmente entregó fueron $8.950. Es decir, el subsidio se trasladó no para disminuir el valor final que debía pagar el usuario, sino a disminuir el aporte de la empresa.

En conclusión, el beneficio real para el usuario fue de $20, cuando realmente debía ser de $1.978 pesos por subsidio.

Según Contraloría, los españoles dueños de Electricaribe se habrían embolsillado las siguientes sumas en algunos municipios de la costa:

En Ponedera, $443 millones; en Villanueva, $411 millones; en Canalete $280 millones, y en Majagual, $868 millones.

El fraude sería millonario y en parte explicaría por qué cientos de habitantes deben pagar facturas absurdas.