Condenan a policía por muerte de una mujer en retén de Bogotá

Un juzgado de conocimiento de Bogotá condenó a dos años y medio de prisión al agente de la Policía Didier Fabián Patiño Muñoz por la muerte de una mujer identificada como Adriana Janeth Jiménez Abella, quien viajaba en la parte posterior de un vehículo, en hechos ocurridos en la madrugada del 8 de marzo de 2013.

La investigación indica que ese día un automotor rojo, tripulado por seis personas, iba a toda velocidad por las calles del sur de la ciudad. El conductor, según se mencionó en el juicio, al parecer iba bajo los efectos de la marihuana.

De acuerdo con la Fiscalía, cuando el vehículo llegó a la Avenida Boyacá con Primero de Mayo (sentido norte-sur), un grupo de policías le hicieron una señal de pare al conductor, quien desatendió la orden y aceleró, mientras dos uniformados –entre ellos Patiño Muñoz- emprendieron la persecución a bordo de una motocicleta. Sin embargo, cuadras más adelante lo perdieron de vista.

A pesar de que no daban con el paradero del vehículo, los policías pidieron el apoyo de otras unidades. Finalmente estuvieron muy cerca del vehículo en la carrera 72B con calle segunda, en el barrio Américas Occidental de Kennedy, el conductor hizo un giro de 180 grados para evadir la persecución.

Según los testigos, fue en ese momento cuando Patiño Muñoz accionó su arma de dotación en contra del vehículo, en cuya parte posterior izquierda se encontraba la víctima. Entre tanto, el conductor se trasladó a la residencia de la mujer y, posteriormente, al hospital El Tunal, donde ella llegó sin signos vitales.

El uniformado se presentó de manera voluntaria ante las autoridades. Posteriormente, durante el desarrollo del proceso, indicó que no aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía porque “nunca disparó con la intención de quitarle la vida a la víctima, sino porque el arma se detonó por accidente en medio de la persecución cuando la motocicleta brincaba y trataba de mantener el equilibrio”.

Durante el juicio, el conductor de la motocicleta policial indicó: “No vi bien si mi compañero llevaba el arma desenfundada, pero después del golpe escuché la detonación detrás de mi hombro derecho, caímos y de nuevo seguimos detrás del carro y seguimos con la persecución”.

Por su parte, el conductor del vehículo presentó durante el juicio versiones que para el juez resultaron contradictorias, por lo que decidió compulsar copias para investigarlo por su presunta responsabilidad en el delito de falso testimonio.

El uniformado que condenado, además, fue inhabilitado por cuatro años para ejercer cargos públicos y deberá pagar 26,6 salarios mensuales vigentes.

Tomado de El Espectador.