Consejos que debes considerar cuando quieras elegir a tu futuro esposo

Angélica Fuentes. Columnista de Río Noticias.

¿Qué caracteriza a un buen esposo? ¿Qué debemos tener en cuenta cuando nos fijamos en un potencial compañero de vida?

Está claro que en la mayoría de las ocasiones nos dejamos llevar por el aspecto físico, es una excelente tarjeta de presentación que despierta nuestra atracción al momento. Pero debemos ser prudentes, la vida diaria y la convivencia va a necesitar de otros pilares fundamentales con las que podremos disfrutar de cada instante en ese día a día en pareja: comprensión, cuidado, afecto, sentido del humor, capacidad de escucha. No te dejes llevar solo por la apariencia.

El problema viene cuando nos precipitamos a la hora de escoger una pareja, bien porque no queremos o sabemos estar solas y nos echamos en brazos del primero que nos proporciona atención, bien porque no nos queremos, y necesitamos de otro que supla nuestra falta de autoestima con sus cuidados y cariños.

Cuando elijas un esposo y “compañero de vida”, ¿cuáles características definen a la “persona correcta” para ti? a medida que la relación se vuelva seria, es importante que veas los atributos de la otra persona. Su compatibilidad necesita durar toda la vida.

Por esto quiero regalarles los siguientes puntos para que tengan en cuenta:

  1. Asegúrate de estar lista para tener una vida de casada. Algunas personas no están listas y terminan separándose.
  2. El hecho de que los padres de tu pareja sean buenos no significa que el hijo también vaya a ser un buen conyugue.
  3. No pretendas casarte solo porque tus padres lo dicen o porque quieras salir rápido de casa.
  4. ¿Tu pareja es tu amigo? ¿Compartes tus gustos e intereses con él?
  5. Si te casas demasiado pronto te vas a perder de ciertas cosas de la vida, como tu juventud y tu tiempo de estar soltero y libre.
  6. Considera el hecho de que las personas no cambian, así que, cualquier cosa que no te guste de tu pareja tampoco es probable que cambie (pocas son las excepciones).
  7. ¿Tendrás la madurez para arreglártelas en alguna dificultad financiera? ¿Y tu pareja?
  8. ¡Recuerda quien se casa busca casa! No es la casa de la madre ni de la suegra.
  9. Antes de formalizar una pareja hemos de analizar nuestro propio proyecto de vida, para ver qué lugar ocupa la otra persona en ese plan, si las aspiraciones y deseos de ambos son compatibles.
  10. Que las diferencias culturales, sociales y de educación no afecte tu matrimonio. Aprender y saber convivir con amor, respeto y dialogo es la meta de “felices para siempre” o “hasta que la muerte los separe”.

Con mucho amor, Angie S. Asesora de Bodas