Contratistas procesados por caso Odebrecht aceptarán cargos

Este viernes se reanudará la audiencia de imputación de cargos en contra de los empresarios Federico Gaviria y Eduardo José Zambrano por su presunta participación en los hechos que rodearon el envío de sobornos de la empresa Odebrecht para garantizar la entrega en el año 2009 del contrato de la Ruta del Sol Tramo II.

Fuentes cercanas al proceso manifestaron que los empresarios aceptaran su responsabilidad en los delitos de cohecho, concierto para delinquir, lavado de activos, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias imputados por el ente investigador el pasado miércoles. Con esta aceptación de cargos los procesados recibirán una rebaja del 50% de la pena. (Ver: Caso Odebrecht: Legalizan captura del empresario Federico Gaviria)

Debido a la gravedad de los delitos imputados y la posibilidad de que se afecte la investigación, se solicitará al juzgado 25 de control de garantías que cobije a los procesados por medida de aseguramiento en centro carcelario. La diligencia judicial se adelanta de manera reservada por solicitud de la Fiscalía con el fin de salvaguardar el proceso puesto que se han revelado los nombres de otros implicados en este escándalo de corrupción.

Gaviria y Zambrano fueron capturados el pasado miércoles en Bogotá. La Fiscalía General los señala de haber tenido activa participación en el envío de millonarios sobornos por parte de Odebrecht para direccionar la entrega del billonario contrato de la Ruta de Sol Tramo II en el proceso licitatorio convocado por el Instituto Nacional de Concesiones (Inco).

Gaviria habría sido el encargado de “estructurar” el pliego de condiciones en la licitación para beneficiar directamente a la trasnacional. Para recibir este contrato vial Odebrecht habría enviado 6.1 millones de dólares a funcionarios públicos y dirigentes políticos para que apoyaran sus pretensiones.

Gaviria fue señalado por Gustavo Urrego Contreras, accionista de la firma Aerocharter Andina en su declaración ante la Fiscalía General. Las cuentas de esta empresa sirvieron para el ingreso del soborno de 6.5 millones de dólares enviados por Odebrecht para garantizar la entrega del contrato vial.

En las cuentas de la empresa con sede en Panamá se hicieron dos consignaciones. Con el fin de darle apariencia de legalidad justificaron su ingreso con el pago de negocios. “El dinero era el pago de una asesoría jurídica y una comisión de una venta de una propiedad en Colombia que era de Federico Gaviria”, declaró Urrego.

Igualmente, el empresario fue señalado de tener nexos con el exsenador liberal Otto Bula Bula -procesado actualmente por estos hechos de corrupción- para que adelantara los respectivos trámites para que el contrato le fuera entregado a Odebrecht.

Bula y Gaviria fueron vecinos en el barrio Santa Ana, en el norte de Bogotá, y su conexión podría ir más allá de una simple coincidencia en su lugar de domicilio. Gaviria visitó el Congreso el mismo día que el Gobierno le entregó el tramo dos de la Ruta del Sol a Odebrecht y sus socios.

El nombre de Gaviria aparece en varias de las pruebas recolectadas por la Fiscalía General en los allanamientos adelantados en las oficinas y residencias de los contratistas del acueducto Andrés Cardona, Orlando Fajardo y el Grupo Solarte, en el desarrollo de la investigación por las irregularidades en el contrato Tunjuelo-Canoas que intervendría el Río Bogotá.

Gaviria fue condenado en el año 2013 por su responsabilidad en el “carrusel de contratación” a 31 meses de prisión. Esto después de aceptar cargos tras firmar un preacuerdo con la Fiscalía General. En el documento se comprometió a colaborar con las investigaciones.

Por su parte, Zambrano habría tenido participación y conocimiento en el lobby para que el contrato de construcción de la vía Ocaña-Gamarra le fuera adicionado en 2014 al de la Ruta del Sol II. Esto para no adelantar una nueva licitación pública. Para esto Odebrecht habría enviado 4.6 millones de dólares para sobornar a los funcionarios que tenían influencia en este caso.

TOMADO DEL ESPECTADOR.