Corruptos «ilustres» e «ilustres» escritores corruptos.

Horacio Garnica. Columnista de Río Noticias.

Por: Horacio Garnica Díaz
horagardiaz@hotmail.com

En la galería de los corruptos «ilustres», Satanás ocupa una excelsa posición; transfigurado en serpiente logró que Eva transgrediera una prohibición divina, y la convenció para que le diera a Adán la manzana prohibida, a cambio de tentadores e irresistibles ofrecimientos de su parte. «manzana dulce fue la que le dio Eva a Adán», como dice el cantautor y compositor de música tradicional de Colombia, Eliseo Herrera Junco en una de sus bellísimas canciones. También en esa asquerosa galería, sobresale Judas Iscariote que por la ambición del dinero traicionó y vendió a su Maestro por treinta Denarios.

La historia de La corruptela registra como en la época de los faraones, altos funcionarios de éstos, se asociaban con bandas de profanadores de tumbas para apropiarse de los lujos que acompañaban a los faraones en sus sarcófagos.

Demóstenes, el excelso orador y político ateniense, fue sindicado de apropiarse de dineros guardados en la Acrópolis. Y, un adefesio de marca mayor es el caso de Pericles, reconocido como el incorruptible, «fue acusado de haber especulado sobre los trabajos de construcción del Partenón». La que hoy se conoce en el argot institucional colombiano como “La mermelada», en la antigüedad solía decirse: “engrasar las ruedas, era una costumbre tan difundida como hoy y considerada en algún caso, incluso lícita».

Al parecer el manantial de la corrupción en el decurso de la historia universal son las elecciones. En la Roma antigua » había acuerdos entre candidatos para repartirse los votos. Cicerón en su tiempo expresó: “quienes compran la elección a un cargo se afanan por desempeñar ese cargo de manera que pueda colmar el vacío de su patrimonio». En otra versión, y a pesar de tantos años de haberlo dicho; hoy aún sigue vigente ese pensamiento y esa costumbre en política colombiana.

En la antigua Roma habían los Censores que eran unos Magistrados veladores de las costumbres ciudadana; uno de ellos CATÓN, afrontó 44 procesos por corrupción. ! Qué barbaridad! Y, no sabe uno que otros sigilosos corruptos fungían como Censores.

Bertolt Brecht, en un escrito relacionado con Julio César dice: «La ropa de sus gobernadores estaba llena de bolsillos” El escritor Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia, fustigaba a los corruptos y les deseaba el propio infierno; no obstante, fue condenado al exilio por vender su voto en la elección de unos funcionarios. Y, qué decir de Maquiavelo cuando decía: «que el príncipe no se preocupe de incurrir en la infamia de estos vicios, sin los cuales difícilmente podrá salvar al Estado». Se refería al vicio de la corrupción.

En la novela: GUZMÁN DE ALFARACHE, su autor Mateo Alemán, narra que entre el siglo XVI al XVIII, en España se compraban cargos para sacarle provecho. Ante tanta corrupción, Sancho Panza en el Quijote manifiesta: «Yéndome desnudo, como me estoy yendo, está claro que he gobernado como un ángel».

Napoleón Bonaparte » le decía a sus ministros que les estaba concedido robar un poco, siempre que administrasen con eficiencia». Esta expresión napoleónica en otra versión, suele repetirse por parte de algunos ciudadanos al referirse al desempeño de funcionarios públicos:
«está bien que roben, pero que hagan». Hay en la conciencia ciudadana, el concepto de que la administración pública es un escenario propicio para la corrupción, y en efecto lo es.

En cierto momento de la historia Winston Churchill sostuvo que: «un mínimo de corrupción sirve como lubricante benéfico para el funcionamiento de la máquina de la democracia”. Y, » Cecil Rhodes, el saqueador de África para los británicos, decía que cada uno tiene su precio».

No sólo hay corruptos «ilustres», también hay «ilustres» escritores corruptos. El politólogo Samuel Huntigton afirma que: «la corrupción puede ser considerada un factor de modernización y de progreso económico». ! Qué bárbaro!; Bernard de Mandeville, en su obra Fábula de las Abejas, afirma: «un gobierno corrupto produce riqueza y ocasiones ventajosas para todos»; Koenig dice: «un poder no corrupto sería un poder vacío, formal, sin eficiencia» y, complementa al decir: «un poder honesto es débil, mientras que una corrupción sin poder, es un contrasentido”; Vittorio Gassman afirma:»la corrupción es el único modo de aligerar las diligencias y, por lo tanto, de incentivar las iniciativas»; hay escritores tales como: Gaspar Koenig, Nanni y otros que sería largo enumerar

Sostiene Julián Santamaría, profesor en la Universidad Complutense de Madrid que la corrupción es una lacra de todos los tiempos, que se refiere a la naturaleza humana y que se presenta en todos los países y en todas las épocas.

Con razón el presidente Julio César Turbay, decía que su mandato buscaría reducir la corrupción a sus justas proporciones.

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