Corte recibirá declaración del exsenador Julio Manzur en proceso contra Musa Besaile

Este lunes, sobre las 8 a.m., la Corte Suprema de Justicia recibirá la declaración –juramentada– del excongresista Julio Manzur, en el proceso que se adelanta en contra del senador de la U, Musa Besaile. En la citación, también tendrá que explicar su conocimiento sobre la supuesta exigencia de dineros por parte de magistrados y abogados para modificar decisiones judiciales en contra de congresistas investigados por parapolítica y corrupción.

La diligencia será ante el magistrado Luis Antonio Hernández, quien fue delegado para investigar también al congresista Hernán Andrade y al exsenador Luis Alfredo Ramos, señalados por su presunta participación en esa red de corrupción. Manzur, quien la semana pasada explicó que entregará toda la información ante el alto tribunal, aseguró que no accedió a las pretensiones económicas hechas por el entonces abogado Luis Gustavo Moreno para que no fuera arrestado en el proceso por parapolítica que se sigue en su contra.

“Dije que no aceptaba. Que prefería defenderme ante la Corte Suprema, tal cual ocurrió. Pasé más de dos años preso, esa fu mi elección”, le dijo a este diario el pasado 29 de agosto. Manzur fue llamado a juicio porque, supuestamente, los paramilitares de Salvatore Mancuso lo ayudaron para llegar al Congreso en 2006. En 2009, tras ocho años como representante y 11 como senador, este expresidente del Partido Conservador renunció a su escaño en el Congreso y casi seis años después fue detenido.

Esa detención se llevó a cabo el 24 de enero de 2015 en el centro comercial Buenavista de Montería (Córdoba), con fines de indagatoria. Sin embargo, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ordenó en julio de este año la libertad al considerar, entre otras cosas, que la medida de aseguramiento no es necesaria, pero seguirá vinculado al proceso penal por el delito de concierto para delinquir agravado.

Manzur sostiene que en 2015 su proceso cambió de la noche a la mañana y que los testigos que lo favorecían, de repente, dejaron de ser creíbles. Y ha manifestado que la Corte Suprema le ha dado todas las garantías para defenderse. “Mi caso no se ha cerrado, pero yo espero un final feliz. Creo que querían amedrentarme y doblegarme a la voluntad ajena, no quise arreglar nada con nadie y me capturaron”, manifestó en su momento.

Tomado de El Espectador.