Después de cinco años América vuelve a la A

Tomada de: El Tiempo

América de Cali logró este domingo el ansiado ascenso a Primera División, gracias a la victoria 2-1 sobre Deportes Quindío en el Pascual Guerrero. Con goles de Ernesto Farías y Cristian Martínez Borja, los ‘diablos rojos’ pusieron fin a cinco años de angustia en la B.

La fiesta en el Pascual Guerrero fue propia a la de una de las mayores aficiones del país y de uno de los equipos con más historia y títulos en el fútbol colombiano. La presión en los jugadores se sentía, pero también supieron aceptar la responsabilidad.

El Quindío, sabiendo que el empate le servía, planteó un partido de espera, de resistencia y de cederle la bola al local. América tuvo el primer gol en un remate de Angulo, pero el balón lo sacaron de la línea y se ahogó el primer grito de gol.

Pero los dirigidos por Hernán Torres no bajaron los brazos y siguieron buscando el gol de la tranquilidad. A los 18, tras un centro por derecha, el ‘Tecla’ Farías bajó de pecho y definió con su potente zurda para hacer vibrar el Pascual. 1-0 y ascenso.

Pero como es costumbre en América, el sufrimiento y la angustia volvieron a rondar a los aficionados ‘escarlatas’. A los 25 minutos, tras un tiro de esquina, Jonny Mosquera desvió la trayectoria del balón y, de autogol, llegó el 1-1 del Quindío.

América volvió al frente, se la jugó por el triunfo. Martínez Borja tuvo una opción que sacó Julián Mesa, aunque el árbitro Wílmar Roldán no dio tiro de esquina. Parecía que el empate iba a ser el resultado del primer tiempo, pero a los 43, un agarrón en el área significó penalti para el dueño de casa.

Cristian Martínez Borja se paró al frente del balón y pateó con frialdad para el 2-1 americano, que le devolvía la ilusión de volver a Primera. Así se fueron a las duchas.

La segunda parte fue un duelo físico. El equipo ‘escarlata’ sintió más el nerviosismo, sus jugadores empezaron a demorarse para reiniciar el juego, pues sabían que el tiempo ahora jugaba en su favor. Quindío, con la pelota, era más empuje que fútbol para buscar el gol del empate y del ascenso.

La lucha de los ‘diablos rojos’ se hacía dura en la mitad del campo, pero era inevitable retroceder para defender el triunfo. La afición no paró de alentar, a pesar de que veía como se iban sus dos referentes de ataque: Farías y Martínez Borja.

Quindío se quedó con diez hombres en el segundo minuto añadido, pues Montaño se fue expulsado.

El drama se apoderó del juego, hasta que Roldán, a las 5:13 p.m., pitó el final del partido y decretó el histórico ascenso del América. ¡Fin a la agonía!