Día internacional de la mujer indígena

Gracias a la agudeza intelectual, y a su afán de no dejar irrecordada, fechas memorables en los anales de la historia oficial y/o alternativa; la muy apreciada compañera y educadora Jenny Caro, del Colegio Magdalena Ortega Nariño de Bogotá, me ha posibilitado que con este escrito, exalte en el calendario rojo dentro de los días que están esculpidos y connotados con la sangre valiente de prohombres y promujeres, uno de especial singularidad: El DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDÍGENA. No tenía referencia antes, de este día tan trascendental y siempre ejemplar.

Es el 5 de septiembre de 1983, en Tihuanacu Bolivia, en el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, donde se inmortaliza este día, como: El DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDÍGENA.

Este es un día para honrar la memoria gloriosa de todos los indígenas de América, pero de manera especial de: ” Bartolina
Sisa, fue una indígena de origen Aimará, virreina y comandante, que se destacó por su heroica lucha en pos de la libertad de su pueblo oprimido por aquel entonces por los conquistadores españoles; brutalmente asesinada y descuartizada, el 5 de septiembre de 1782, cuando tenía 25 años de edad, por los opresores españoles”.

Es que el conquistador español entró a las tierras americanas, como lo describe el padre Bartolomé de las Casas: con la cruz en una mano y la espada en la otra, y una sed ardiente de oro, profanaban tumbas y templos; su dominación es a sangre y fuego, se pierde la libertad, se destroza la organización indígena, y se profana lo más sagrado dentro de ella : la veneración por la madre tierra y es el símbolo por el que luchan y se organizan.

Conquistadores y misioneros, en manguala criminal, se propusieron al inicio doblegar la erguida resistencia indígena levantada en un haz de lucha al ver desvirgada su libertad, su ideología, sus costumbres y en fin su cultura nativa y genuina . Destacable la actitud de la cacique la Gaitana, que asumió el mando de los Paeces y conformó la primera Confederación de tribus, como expresión de resistencia y lucha .

Las indígenas desesperadas se provocaban abortos, ante la esclavitud y el hambre que esperaban a sus hijos y ” para no dar a luz a bastardos”. Algunos se suicidaban ante la impotencia de sacudirse del yugo, porque la pedagogía primitiva le enseñó al indígena a respirar el favonio inmaculado de la libertad.

Tres siglos de guerra de Conquista y Colonización
( 1519- 1819) , no podía mantenerse con la misma intensidad, porque el mal trato, las torturas y la opresión, jamás han sido ni serán garantías de dominación y juzgamiento a largo plazo; de ahí la necesidad del sometimiento ideológico mediante la religión y el evangelio, implementando una especie de violencia sutilizada, consistente en que la verdad evangélica consistía entre otras, en ganarse el corazón de los perseguidos indígenas a través de esa verdad, para que éstos aceptarán con paciencia y resignación todas las atrocidades de la Conquista, y es más que amaran al prójimo español. La iglesia católica también tiene esa deuda humanitaria con la historia y con la población indígena.

El 5 de septiembre de cada año, vamos a conmemorar como se debe conmemorar esta fecha inmarcesible, para honrar la memoria de Bartolina Sisa, y por reconocer y valorar, la indomable lucha y resistencia de los indígenas americanos, como símbolo y paradigma de altivez, de como es que hay que defenderlos derechos , cuando pretenden ser pisoteados, por quienes ejercer poderes de todo orden.