Doce jalones de orejas del papa a la Iglesia

Durante un acto con unos 12.000 religiosos en la Plaza de Toros La Macarena, donde en febrero de 1991 una bomba instalada por orden del capo del narcotráfico Pablo Escobar dejó decenas de muertos y heridos, Francisco instó a los asistentes a centrarse en la evangelización.

1. La Iglesia es ‘zarandeada‘ por el Espíritu para que deje sus comodidades y sus apegos. La renovación no nos debe dar miedo.

2. En este momento de la historia, los sacerdotes y jerarcas eclesiásticos son interpelados por un clamor de hambre y justicia.

3. Involúcrense más con los desfavorecidos aunque para algunos eso parezca ensuciarse y mancharse.

4. La Iglesia se debe comprometer más, porque el comportamiento (del papa) tiene credibilidad.

5. Los obispos no son técnicos ni políticos, sino pastores.

6. No hay que apegarse a intereses materiales. Como he dicho, el diablo entra por el bolsillo.

7. No se puede servir a Dios y al dinero.

8. Tenemos que estar atentos porque la corrupción en hombres y mujeres que están en la Iglesia empieza poquito a poquito.

9. El veneno de la mentira, el ocultamiento, la manipulación y el abuso al pueblo de Dios, a los frágiles y especialmente a los ancianos y niños no pueden tener cabida en nuestra comunidad.

10. Las vocaciones de especial consagración mueren cuando se quieren nutrir de honores, cuando están impulsadas por la búsqueda de una tranquilidad personal y de promoción social, cuando la motivación es ‘subir de categoría‘, apegarse a intereses materiales, que llega incluso a la torpeza del afán de lucro.

11. La renovación supone sacrificio y valentía.

12. La Iglesia no es una aduana. La Iglesia tiene las puertas abiertas.

Tomado de la Revista semana.