EE.UU. “se ha vuelto muy impaciente” con erradicación de coca: Minambiente

El ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, consideró este miércoles que EE.UU. “se ha vuelto muy impaciente” con el proceso de erradicación de cultivos de coca, y aseguró que la administración del presidente Donald Trump es mala consejera en temas medioambientales.

En un acto organizado por el centro de pensamiento Diálogo Interamericano dedicado a la conservación medioambiental y los derechos de los pueblos indígenas en el país andino, Murillo advirtió que tanto negar el cambio climático y salir del Acuerdo de París, como la instancia a la fumigación de cultivos en Colombia “son muy malos consejos”.

“Pido a la comunidad internacional y al Gobierno estadounidense que sea mas paciente con esto porque ahora estamos consolidando la erradicación de la coca y la estrategia de sustitución de cultivos que realmente está funcionando. Porque estamos trabajando con las comunidades, trabajando a un nivel local, y la estrategia está avanzando en la dirección adecuada”, dijo.

Murillo explicó que Colombia logró acabar con los cultivos de coca en todos los parques nacionales el mes pasado, al acabar con las plantaciones en los de la cuenca Pacífico.

Sin embargo, Estados Unidos se ha quejado con vehemencia del incremento de cultivos de coca en los últimos años después de que Colombia frenara la fumigación con glifosato, muy dañina para el medioambiente.

En este sentido, la semana pasada el presidente Donald Trump amenazó con “descertificar” a Colombia en su lucha antidrogas ante el aumento de esas cifras.

Según reveló el pasado marzo la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP, por sus siglas en inglés), en Colombia hay 188.000 hectáreas de coca, que pueden producir al año 700 toneladas de cocaína.

Otro estudio de ese mes de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de las Naciones Unidas indicó que la superficie dedicada a estos cultivos aumentó un 39 % en Colombia, al pasar de 69.000 hectáreas en 2014 a 96.000 en 2016.

El Gobierno colombiano, sin embargo, está apostando por la erradicación manual de la planta con una estrategia paralela de sustitución, para que los campesinos puedan recurrir a otras semillas de explotación para las economías locales.

Tomado de El Espectdor.