¡El cáncer de la indiferencia se está comiendo a Córdoba!

Los grandes escándalos de corrupción, que involucran a algunos dirigentes de nuestra clase política, han hecho que hoy Córdoba sea considerado como el departamento más corrupto de la costa Atlántica, del Caribe y del país. La percepción de los colombianos es que todo el dinero que entra al departamento, termina en el bolsillo de unos cuantos, fomentando y reproduciendo la inequidad y la desigualdad entre los más pobres y necesitados.

No podemos permitir que las equivocaciones y los errores que cometieron unos cuantos jóvenes sin experiencia y llenos de codicia sigan dando paso a que Colombia nos vea como un territorio lleno de malicia y corrupción. Somos más de un millón setecientos habitantes que debemos darnos la lucha por recuperar la dignidad del pueblo cordobés.

Como he dicho en plaza pública, frente a los cordobeses de los 30 municipios, este departamento ha pasado por grandes cánceres: Logramos superar la guerrilla, el paramilitarismo y con seguridad conseguiremos reponernos a este golpe contundente que nos dio la corrupción. No podemos ser indiferentes ante las situaciones que está viviendo este departamento. Debemos trabajar para recuperar la confianza, liderados por gente con experiencia, que muestre resultados y gestión por esas personas que nunca han sido visibilizadas.

Por eso acepté la invitación de la senadora Arleth Casado a aspirar a la Cámara, ella es una mujer que lleva muchos años trabajando por este departamento: tiene gestión y resultados para mostrar y ha salido adelante en tiempos de adversidad. Esta es la dupla que va a llegar al Congreso a sacar la cara por los cordobeses, a luchar contra la indiferencia y a recuperar lo mejor de nosotros mismos: ese espíritu guerrero, pujante, de gente que sí quiere salir adelante.