El crimen organizado se hace sentir en Montería, no respeta estrato y la autoridad no ingresa a zonas por temor a ser atacados.

Imagen ilustrativa

Dos residencias, un negocio asaltado, dos personas asesinadas y el temor de la autoridad para ingresar a la escena del crimen, reflejan una parte del deterioro que en materia de seguridad tiene Montería.

No escapan zonas y estratos, en la urbano y lo rural, en el sur y en el norte, los ‘golpes’ que asesta el crimen organizado se hacen sentir y con mucha más relevancia el pasado fin de semana y puente festivo cuando negocios del sur de la ciudad, lujosa residencia del norte y una casa en el centro oriente de la zona urbana de Montería, fueron las nuevos objetivos de estas bandas al margen de la ley.

El accionar de esas organizaciones que llama la autoridad “crimen organizado” les están haciendo inteligencia a sus víctimas, reveló una fuente castrense.

En el barrio La Pradera fue asaltado un pequeño negocio precisamente cuando ya se había establecido el monto de lo recaudado en el día, mientras en el barrio Pasatiempo los delincuentes ingresaron a una residencia y la saquearon en el preciso instante en que la familia sale de la propiedad, y en el norte de Montería, la casa del senador Musa Besaile fue robada.

El amparo de la autoridad afirmando que con la llegada de la temporada de fin de año estos robos son tradicionales, que las bandas proceden detrás partes del país, que la gente no de ‘papaya’, no puede ser excusa frente a estas actuaciones que afectan al ciudadano.

Mientras todo eso ocurría, criminales asesinaron padre e hijo en predios del corregimiento de Martinica, zona rural de Montería, donde la autoridad no pudo asistir oportunamente a la escena criminal por temor a ser emboscados. Los cuerpos permanecieron al interior de una camioneta.

Por Gustavo Santiago.