El ‘escalofriante’ relato de un ex celador del Cementerio de Cereté

Cementerio de Cereté

La nublada tarde presagiaba un encuentro tenebroso con un hombre que por años fue guardia del cementerio central del municipio.

Él quien pidió reservar la identidad, solo se limitó a contar vía telefónica apartes de lo que sería un encuentro con varias mujeres, que según él no lo dejaban en paz durante sus últimas noches de trabajo.

Nunca tuvo miedo, cuenta con voz gruesa en aparente calma, su labor diaria le exigía esa tranquilidad y  valentía para quedarse solo todas las noches rodeado de cadáveres y tumbas.

En sus primeros años le tocó estar alerta por los presuntos intentos de saqueo de la tumba de Carlos Catalino Espinosa Milanés ‘Caldereta’, el multimillonario y reconocido médico fallecido el 4 de junio del 2000.

En aquel entonces lo atormentaban eran los vivos, aquellos que al parecer iban a romper la tumba de ‘Caldereta’, sacar su cuerpo y hacer pruebas de ADN para hacerse a su millonaria herencia, relata el ex celador.

Sin embargo, eso nunca sucedió y fue una historia Macondiana. Hoy los restos de ‘Caldereta’ reposan en el Cementerio de Cereté en una tumba rodeada de una reja. “Ahí no entra ni el mismo ‘diablo’ a llevárselo”, dice entre carcajadas el ex celador.

Años más tarde, comenzó una verdadera pesadilla para él, cuenta que luego de noches tranquilas las cuales solo eran perturbadas por algunos ladrones que se metían a llevarse las lápidas vivió momentos de terror en el cementerio.

La noche que más recuerda fue precisamente un 30 de octubre del 2004, a vísperas de la celebración de la fiesta de Halloween, aquel sábado, tomó el turno a las 6:00 pm como todo fin de semana normal.

Cuenta que esa noche estaba un poco cansado y el sueño lo venció a media noche, ni el ruido de la gente emparrandada ese fin de semana lo despertó.

El ex celador en su viejo ‘taburete’ recostado en una tumba, sintió que aumentó la temperatura, el sudor ‘salado’ le corría por la frente y llegó hasta su ojo derecho, el hombre se despertó y vio entre somnoliento a lo lejos una fogata encendida al fondo del cementerio.

Se levantó lentamente, sorprendido, con miedo y temblando sus piernas se acercó lentamente sintiendo cada centímetro que avanzaba más calor o ‘fogaje’ como él relata. “Yo sudaba pero sentía como ‘escalofríos’ cuando detrás de una tumba veo como una candela flotando y seis mujeres como danzando una música rara”, afirma el ex celador.

Dice que la mujer de cabello largo, la más alta de todas volteó a mirarlo con ojos llenos de candela y ahí en ese preciso momento, aquel ex celador con la camisa abierta y llena de sudor pegó un ‘ahí mamita mía’ y se despertó asustado del viejo ‘taburete’… Todo fue una verdadera pesadilla la que vivió aquella noche en pleno cementerio de Cereté, el lugar de trabajo de aquel celador.

Feliz Halloween!

 

Cortesía: ChicaNoticias.com