El grupo político FARC se pronunció luego de altercados del sábado pasado en Montería

El pasado sábado 10 de febrero se llevó a cabo el lanzamiento del grupo político FARC en Montería, donde hubo desorden por parte de algunos monterianos que no estaban de acuerdo con esto, a raíz de esto las FARC hicieron un pronunciamiento al respecto:

La dirección política departamental comunica y denuncia ante la comunidad nacional e internacional la grave situación de seguridad y vulnerabilidad que vivieron los asistentes al lanzamiento del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común –FARC-, en la ciudad de Montería, el día sábado 10 de febrero del año en curso.

ANTECEDENTES:
1. Una semana antes del desarrollo del evento empezaron a circular por las redes sociales de Facebook y whatsapp
mensajes incitadores que amenazaban con el buen desarrollo del lanzamiento del partido político FARC en la ciudad
de Montería, y con la seguridad e integridad física de sus asistentes.
2. En las mismas redes sociales, anteriormente señaladas, desde perfiles reales anunciaban la organización y
coordinación de acciones violentas y agresivas, principalmente hacia los militantes y simpatizantes del partido
político.
3. Frente a la señalada situación el responsable del partido político en el departamento de Córdoba solicita a la Misión
de Verificación de la ONU convocar a una reunión extraordinaria de garantías a la fuerza pública y al gobierno local.
4. La reunión se desarrolla el día jueves 8 de febrero del 2018, en el comando de la Policía Metropolitana de la ciudad
de Montería, con la participación de: Salim Ghisays, secretario de gobierno municipal; Edgar Garcés, secretario del
interior y participación ciudadana; Coronel William Quintero Salazar, comandante operativo de la Policía
Metropolitana de Montería; delegados de la Unidad para la Edificación de la Paz UNIPEP, otros delegados de la
Policía Nacional y, delegados del partido político FARC.
La reunión tuvo como resultados el compromiso por parte de las autoridades de prestar todas las medidas
necesarias de seguridad para las garantías del buen desarrollo del evento y la integridad física de sus asistentes.

HECHOS:
1. Cerca de las 10:30 a.m. del 10 de febrero, día en el que se desarrolló el evento del lanzamiento, empezaron a llegar
grupos opositores al ejercicio político del partido FARC que se ubicaron en las entradas habilitadas, inicialmente
solo arengaban vulgaridades y ofensas, y lanzaban huevos a quienes iban ingresando.

Con el transcurrir de los minutos las agresiones se volvieron más fuertes y como medida de seguridad la Policía
recomendó únicamente el ingreso de personas autorizadas por los coordinadores del evento, sugerencia que fue
acatada por el partido político FARC.
2. A partir de las 12:00 m., aproximadamente, el grupo protestante se tornó más violento, reventando vidrios y
estructura de los carros que ingresaban y trasportaban invitados y miembros del partido político FARC.
Evidentemente, ya no se trataba de ciudadanos rechanzantes de nuestra propuesta política, sino de un grupo
organizado y coordinado para violentar a los militantes y simpatizantes del partido. Violentaron el primer anillo de
seguridad y mucho más cerca del teatrino, escenario en donde se desarrollaban las presentaciones culturales y
políticas, empezaron a lanzar piedras y palos que lograron agredir a varios de los presentes, a pesar que la fuerza
pública y el ESMAD “resguardaban” ese último anillo de seguridad. Los coordinadores del evento anunciaban vía
telefónica y personalmente al Coronel Quintero cualquiera de estas novedades que atentaban contra la integridad
física de los asistentes.
3. Cerca de las 2:00 p.m. los coordinadores del evento se dirigieron al Coronel Quintero para coordinar la salida de
los 200 asistentes, quienes se transportaron en buses y en carros. A su vez se solicitó a el mismo Coronel la salida
de la dirección política departamental del partido político FARC en custodia especial de la fuerza pública debido al
alto riesgo que corrían.
4. La primera agresión grave fue a la candidata a la Cámara de Representantes, por el departamento de Córdoba,
Liney Paternina del partido político Unión Patriótica. Quien salía en un vehículo blindado que corresponde a su
mecanismo de protección asignado por la Unidad Nacional de Protección. No se logró identificar con que fue
golpeado el vehículo blindado pero sus vidrios y su estructura sufrieron fuertes daños.
5. La segunda agresión grave fue al bus en el que se transportaban miembros del partido político FARC que llegaron
del Espacio Territorial de Capacitación y reincorporación -ETCR-, en donde se encuentra siguiendo su proceso de
reincorporación en el marco del acuerdo de paz. Los vidrios traseros y laterales fueron destrozados.
6. La tercera agresión y persecución fue al vehículo en el que se transportaba Arquímedes Rodríguez, responsable
departamental del partido político FARC. Cerca de 20 hombres motorizados y con las caras cubiertas por sus cascos
siguieron el vehículo por aproximadamente 40 minutos con intención de arrojar artefactos como piedras, palos y
hierros.
7. La cuarta agresión y persecución se presenta hacia el bus en el que iban varios miembros de la dirección política
departamental del partido político FARC y el cantante de la FARC Martín Batalla. Este bus que correspondía a una
delegación proveniente del Sur del departamento, en el que iban niños, mujeres y ancianos; fue ocupado por los
miembros de la dirección debido a que no hubo una reacción inmediata por parte del Coronel Quintero para su
salida, a pesar de que fue solicitada con antelación, y fue este el medio más seguro que consideraron para salir
preservando su integridad. El Coronel Quintero fue anunciado de la decisión y en el mismo momento se le solicito
enviar personal suficiente para escoltar y resguardar la seguridad del bus y sus ocupantes.

Únicamente fue escoltado por dos policías motorizados, y aproximadamente a 3 cuadras del lugar del evento
empezaron a ser perseguidos por más de 30 hombres motorizados, quienes rodearon al bus y empezaron a romperlo
con piedras, palos y hierros. En el transcurso del suceso se estableció comunicación con el Coronel Quintero a quien se le anunció que no había fuerza pública custodiándonos y se le solicitó auxilio, indicándole la ruta por la que íbamos.
Nunca llego la policía, por nuestra propia cuenta y a riesgo de provocar un accidente decidimos intentar esquivar a la
turba, cosa que fue imposible por la coordinación y organización de los agresores; finalmente ingresamos al
parqueadero de la terminal de transporte desde donde se llamó inmediatamente al Coronel Quintero, una vez más
solicitando apoyo, pues los agresores amenazaban con ingresar al recinto, el mismo Coronel llego 20 minutos después acompañado de menos de 10 policías, después de más de 30 minutos, a partir de su llegada, empezaron a llegar muchos más miembros de la fuerza pública y el ESMAD.
De este sucedo resultaron tres personas con heridas y cortadas leves en la cabeza, cara y brazos, y cerca de 10 más con
golpes en el cuerpo, y el bus con daños materiales considerables.
Para la salida del personal que viajaba a diferentes pueblos del Sur del departamento se coordinó nuevamente con el
Coronel Quintero escoltarlos hasta donde fuera necesario. A pesar de eso, el bus solo fue escoltado hasta la glorieta
en donde está el monumento de las vacas. Con la partida de los policías nuevamente los agresores atacaron a quienes
se transportaban en el bus y los persiguieron hasta las afueras de la ciudad.

RESPONSABILIZAMOS:
1. Al presidente de la Republica de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, por considerar la falta de garantíasreales
al ejercicio político de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común -FARC- un incumpliento al acuerdo de paz
que él, en representación del Estado Colombiano, firmo el 24 de noviembre del 2016 en la ciudad de Bogotá.
2. Al Coronel William Quintero Salazar, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Montería, porque
consideramos que el accionar de la fuerza pública no correspondió con las realidades que se estaban viviendo en
torno a los actos agresivos y delictivos, que fueron en diferentes ocasiones señalados y advertidos por los
coordinadores el evento.

SOLICITAMOS:
1. Al presidente Juan Manuel Santos Calderón garantizar realmente el ejercicio político de nuestro partido Fuerza
Alternativa Revolucionaria del Común, ordenando todas las acciones necesarias que garanticen la integridad y la
vida de sus militantes.
2. A la Misión de Verificación de la ONU dar especial atención y revisión a la implementación del acuerdo de paz en
lo relativo a la reintegración política.
3. A la Organización de las Naciones Unidas -ONU- como máximo garante del proceso de paz, a los organismos
nacionales e internacionales que defienden los derechos humanos, y respaldan la implementación del acuerdo de paz en Colombia, generar todas las acciones de acompañamiento y apoyo que eviten un genocidio político para nuestro partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común -FARC-

4. Al gobierno municipal y departamental que ejerzan su autoridad para disponer un proceso investigativo frente a las acciones delictivas que tuvieron lugar en los escenarios anteriormente señalados.
5. Al Coronel Carlos Rojas Pabón, comandante de la Policía Metropolitana de Montería, que investigue con seriedad
y celeridad las acciones que consideramos de omisión y permisión por parte del personal a su cargo, que
consideramos dieron pie a que trascendieran las acciones violentas y delictivas que causaron las afectaciones ya
señaladas; y que se tomen las medidas correspondientes para el caso. Además, que se investigue oportunamente
el trasfondo de estos grupos evidentemente organizados y se identifiquen a los sujetos que generaron las acciones
violentas y delictivas, los cuales seguramente se identifican en su archivo fotográfico y videográfico.
6. Al Ministro del Interior Guillermo Rivera que a través de la Unidad Nacional de Protección se brinden todas las
garantías y se dispongan todas las medidas de seguridad a los miembros de la dirección política departamental del
partido político Fuerza Alternativa del Común en el departamento de Córdoba.