El pueblo es un monstruo feroz manipulable

Por: Horacio Garnica Díaz.
” El pueblo hay que mantenerlo alejado, en la más absoluta dependencia, excluido de la vida intelectual. y mantenerlo somnoliento”( Platón ).
Esta antiquísima expresión platónica ha permanecido incólume a través de los tiempos, y permanecerá mientras exista un mundo desigual; así la asumió durante su vigencia, la aristocracia esclavista, lo hizo desde  el momento de su proclamación; así la han asumido las distintas oligarquías del orbe, ésta que no es más, que una sentencia política, que deshumaniza a la política misma .
Esta no es una forma de pensar exclusiva de Platón; también los sabios taoístas de la China, decían que  “no se le debía dar al populacho el saber que suscita los deseos, más sí procurarles músculos sólidos y voluntad escasa, estómago satisfecho y corazón vacío”. Y que decir del actuar de las clases dirigentes de los Incas,  cuando confesaban por boca de Tupac Yupanqui que “no es lícito que se enseñen a los hijos de los plebeyos las ciencias que pertenecen a los nobles para que así las gentes bajas no se eleven y ensoberbezcan y menoscaben y apoquen la república “.
Será que el pueblo, su inocencia nativa” como dice Gramsci, o por ser “clase en sí “, como dice Marx, no se ha percatado de tanto histórico maltrato y atropello.
El gran desafío es: cómo nos ganamos al pueblo para producir los cambios que sean necesario, en el pensar y actuar del pueblo mismo?