El reencuentro de Musa Besaile, Bernardo Elías y Otto Bula en la cárcel La Picota

ñoño y mussa

Los senadores Bernardo Ñoño Elías y Musa Besaile, y el excongresista Otto Bula, los une algo más que el sitio en donde nacieron, Sahagún (Córdoba), y los escándalos de corrupción. Atrás quedaron los años para compartir las parrandas cordobesas. Ahora comparten el patio ERE Sur de la cárcel La Picota, en Bogotá. Los tres tendrán que enfrentar los procesos penales y la pérdida de investidura de su calidad de parlamentarios.

Besaile fue trasladado a las seis de la tarde de este viernes a La Picota, después de rendir su primer indagatoria en la Corte Suprema de Justicia, tras entregarse a las autoridades en Córdoba, el pasado jueves, durante el partido de Colombia-Paraguay. Al terminar la diligencia en el alto tribunal, Besaile fue enviado a prisión y en cinco días se conocerá una decisión sobre su situación jurídica.

La situación de Besaile se complicó después de que haber confesado que le pagó $2.000 millones al exfiscal Gustavo Moreno a cambio de detener una supuesta orden de captura que iba a emitir la Corte Suprema en su contra. Con ese argumento, el senador y su defensa le explicaron a la Corte Suprema de Justicia que Besaile era víctima del escándalo demoninaco El cartel de la toga, más no beneficiario.

Lo cierto es que, según las investigaciones, ese cartel fue una “organización criminal” liderada por los exmagistrados Francisco Ricaurte y José Leonidas Bustos quienes, a cambio de millonarias sumas de dinero, habrían influido en decisiones judiciales. Ricaurte ya está preso en el mimo centro penitenciario y, en el caso de Bustos, la Comisión de Acusación adelanta una indagación en su contra.

En el caso del senador Bernardo el Ñoño Elías, quien es señalado de haber recibido sobornos para que se aprobara la adición de la vía Ocaña-Gamarra a la Ruta del Sol II, ha sido mencionado de manera directa por siete implicados en el escándalo de Odebrecht. Mientras el excongresista Otto Bula, es más conocido como lobista de la adjudicación de los multimillonarios contratos de la multinacional brasilera. El político fue contratado el 5 de agosto de 2013 “mediante la modalidad de ‘honorarios por resultado o cuota de éxito’, con el objeto de obtener el contrato de la vía Ocaña-Gamarra a favor de la Concesionaria Ruta del Sol S.A.S.”, indicó el organismo investigativo en su momento. Ahora es testigo clave de la Fiscalía en estos procesos.

Vía ElEspectador.com