El toro bravo entre aficionados y animalistas

Adel López, columnista de Río Noticias.
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Hoy traigo a los lectores un tema bastante polémico, pero con gran peso cultural y costumbrista, una cultura que no es nuestra pero que data de las personas que nos colonizaron. ósea los españoles y que fue adoptada como nuestra, la fiesta brava. llámese corridas de toro o en nuestro medio en la costa atlántica las corralejas que por estas épocas se celebran a lo largo y ancho desde la magdalena hasta nuestro departamento de córdoba y que cierra su temporada en el municipio de cotorra apodándola la mama de las corralejas debido a su peso histórico, más de cien años con esta tradición. para algunos barbarie, para otros. Diversión, cultura, negocio y trabajo, pero más allá de la afición que defiende a capa y espada la fiesta brava encontramos a los animalistas y quienes simplemente manifiestan que las corralejas para hablar en nuestro medio traen pobreza a los pueblos.

Pero hay que plantear las varias corrientes entre defensores y detractores. beneficiarios y perjudicados o criadores y animalistas, si tenemos en cuenta que los criadores, aficionados, trabajadores, comerciantes y uno que otro pato están por un lado y los animalistas o ciudadanos comunes que no comulgan con estas fiestas por el otro.
Pero que manifiestan los animalistas y ciudadanos del común que piden a las autoridades de turno que acaben con estas manifestaciones culturales. Ellos salen en defensa del maltrato animal y la definen como una práctica inhumana entre el ser razonable y el animal irracional que solo responde a estímulos o cuando se siente atacado y el ciudadano del común las cataloga como una práctica que trae desordenes. Tristezas, pobreza y luto para las familias que pierden seres queridos.

Por otro lado, están los aficionados, criadores, comerciantes y trabajadores en general que viven y subsisten con las temporadas taurinas quienes la defienden como unas fiestas de peso cultural que divierten y generan empleo en un entorno de pocas oportunidades laborales, el que arma las corralejas, los vendedores ambulantes, toreros, publicistas, restaurantes, ganaderos etc.

En una conferencia en pro de la fiesta brava manifestaba un interlocutor y decía: el toro bravo goza de mejores cuidos que el ganado normal ( de leche y carne ) y tiene más años de vida que el que es criado para el comercio de leche o carne , el toro de lidia pasta en grandes extensiones de tierras rodeado de naturaleza en compañía de sus crías y solo hasta los cinco años aproximados se lleva a una corraleja o una corrida de toro, en el caso de las corridas el pelea por su vida, opción que no tiene el ganado de carne que siempre va al matadero y si es el ganado de leche su habita es en un pequeño cuadro de tres metros por tres y al nacer sus crías se le separa de sus hijos, madre e hijo quedan huérfanos desde el primer día de nacimiento , el ganado de corraleja solo muere de viejo o cuando ya no sirva para la misma , entonces quien tiene más oportunidades? manifestó el interlocutor y es un tema bastante complicado de entender entre defensores animalistas y aficionados ya que ambas corrientes tienen razones de peso para defender sus teorías.

Pero termino este escrito formulando interrogantes y que es digno del análisis de los entendidos en la materia, ¿qué sucedería a futuro si la fiesta brava termina teniendo como base lo planteado por los ganaderos donde manifiestan que es una raza de ganado bravo y no serviría para carne o leche? ¿Estaríamos hablando del exterminio de esta raza de ganado? ¿Que plantean los animalistas para no dejar que esta raza desaparezca de la faz de la tierra? ¿Y por último estaríamos frente a un caso de doble moral donde defendemos los animales y no los comemos?