Empresas y medio ambiente, como derecho humano

José Javier De La Hoz. Columnista de Río Noticias.
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El pasado mes de noviembre la Comisión Interamericana De Derechos Humanos publicó un informe titulado “Empresas y Derechos Humanos Estándares Interamericanos” en el cual la Comisión consideró fundamental señalar las obligaciones internacionales de los estados en materia de derechos humanos en el contexto de las actividades empresariales teniendo presente la relevancia de las empresas en la vida política, económica y social de los pueblos donde se ubican sus operaciones.

Desde años atrás el sistema Interamericano viene sosteniendo que sus normas no impiden el desarrollo pero sí exigen que este tenga lugar en condiciones que respeten y garanticen los Derechos Humanos de los individuos afectados para lo cual se hace necesario que el desarrollo se gestione de forma sostenible, justo e igualitario. Los estados tienen la obligación de velar para que las actividades empresariales no se efectúen a expensas de los derechos de las personas y para este efecto es clave un diseño institucional que no debe ser considerado como una carga burocrática o como un obstáculo para el crecimiento económico.

La Comisión Interamericana De Derechos Humanos en forma reiterada viene sosteniendo que existe una estrecha relación entre desarrollo sostenible, Derechos Humanos y medio ambiente, es así como no solo al estado le corresponde ejercer las funciones que le corresponden, sino que también corresponde a las empresas respetar el derecho humano a un ambiente sano, esto implica el respeto de toda la normatividad ambiental nacional, pero también los estándares y principios internacionales resultando de vital importancia para estas empresas adelantar procesos de debida diligencia respecto a los impactos ambientales generados por sus operaciones industriales garantizando el acceso a la información ambiental, así como la reparación integral de las víctimas de los procesos de degradación ambiental.

El Sistema Interamericano reconoce el derecho al ambiente sano como un derecho autónomo el cual a diferencia de otros protege los componentes del medio ambiente tales como ríos, bosques, mares y otros como intereses jurídicos en sí mismos aún en ausencia de certeza o evidencia del riesgo a las personas individuales. (Opinión Consultiva OC 23/17 del 23 de noviembre del 2017).

En consecuencia resulta indiscutible que hoy día debe entenderse el Derecho Al Medio Ambiente Sano como un derecho humano, empresas que no lo consideren y apliquen de esta forma estarán expuestas a cuantiosas demandas y riesgos reputacionales de proporciones inimaginables.