En Colombia hay déficit de psicólogos para soldados víctimas de la guerra

Síndromes de estrés postraumático, alucinaciones, daños físicos, desórdenes mentales, depresión, pesadillas, dificultades en relacionamiento social y hasta trastornos en el comportamiento son tan solo unas de las afectaciones con las que los soldados colombianos terminan su servicio militar. Dicho panorama teniendo el medio siglo de guerra en el país.

Sanidad Militar es la entidad encargada de velar por la salud mental de los soldados activos y pensionados, pero su trabajo se queda corto, en la medida en que, se encarga de evitar que las personas con desórdenes mentales ingresen al servicio.

Aunque Sanidad Militar no cuenta con cifras exactas sobre el número de soldados diagnosticados, si se tiene un registro del número de consultas realizadas y su relación con problemas, por ejemplo, en 2016 la entidad atendió más de 99.000 consultas en el área de salud mental, un tercio de las cuales corresponde a exámenes y asesorías.

Las cifras son alarmantes si se tiene en cuenta que a mayo de 2017 había 225.000 efectivos y a su servicio tan sólo 150 psicólogos y una decena de psiquiatras, lo cual indica que hay un profesional en salud mental por cada 1.400 hombres. Sumado a lo anterior, es pertinente aclarar que, además, la mayoría de los psicólogos y psiquiatras se encuentran únicamente en zonas urbanas, lo cual indicaría que una cifra de soldados no cuenta con el servicio.

Las cifras concuerdan con el testimonio entregado a El Espectador por Germán Hernández, presidente de la Asociación Colombiana de soldados de marina en que afirma que, entre otras cosas, “Tal vez la mitad de los soldados o por lo menos un porcentaje muy alto terminan separándose de sus parejas cuando son dados de baja”, esto a partir de las secuelas que les ha dejado la guerra en Colombia.