Esto no se hace con comerciantes que le han apostado al desarrollo de Montería

Toño Sánchez, columnista invitado.

Nadie podrá decirme que no he apoyado muchas iniciativas de esta Administración, y menos, decir que no he salido en defensa del Alcalde cuando lo he creído conveniente, pero con lo que viene sucediendo con comerciantes del norte de la ciudad me aparto de esta Administración.

Sé que la excusa que sacarán será que esto problema de un organismo de control que está presionando a los Inspectores para que actúen, pero esto tiene un fondo bien complicado, en donde la Alcaldía, desde hace muchísimos años, ha sido responsable. Pero agrego, esta Procuraduría no puede convertirse en un ave carroñera, para sacar provecho de esta desgracia.

Vayámonos para el pasado. Treinta años atrás.

Montería creció entre el amiguismo y los favores políticos. Sinónimo de amistad era que el Alcalde de turno te nombrara a un pariente flojo, que no quiso estudiar, en un puesto para que allí se jubilara. O nombrarte a un amigo de celador o maestro o policía. Otra manera de ayudar era darte permiso para lo que quisieras construir o el negocio que quisieras montar en la ciudad, sin respetar ningún tipo de restricción, regla, norma o disposición. Era una ciudad que crecía y se construía al antojo de los favores, el amiguismo y la politiquería.

Nunca nos imaginamos en aquellas épocas que íbamos a ser algún día una ‘Ciudad Región’ en donde todas esas prácticas las íbamos a pagar bien caro.

La palabra PLANEACIÓN estaba proscrita en Montería y quien se atreviera a venir a imponer ese tipo de discursos, era mal visto.

Al punto, que casi todos los grandes proyectos de desarrollo de Montería, en su momento, tuvieron que ser casi que comprados ante el concejo y los alcaldes de turno, supongo yo, a lo mejor estoy equivocado. Si los servidores públicos de la época lo hicieron por favor o prebendas no me consta, pero yo he aprendido que en esta ciudad la palabra ‘favor’ desapareció hace muchos años, existe algo que se conoce como ‘favores pagos’.

Es así como en Montería la Oficina de Planeación pasó a convertirse como una especie de ‘alcaldía alterna’, en otras palabras más precisas, en una rueda suelta, donde todo ‘valía’. Y defina usted ‘valía’ en toda su extensión.

Después vino una norma que, permítanme esta vulgar y callejera palabra, además que yo soy un escritor callejero, putió todo. Fue la llegada de los tales ‘Curadores Urbanos’.

Estos comenzaron a ‘legislar’ en urbanismo y si eran enemigos del Alcalde de turno le torpedeaban todo. Entonces constructores y comerciantes comenzaron a negociar doblemente, con Curadores y con la Oficina de Planeación.

Fue cuando se impuso una nefasta moda que aún está vigente: “No seas marica, construye que después ellos no se van atrever a tumbar lo que hiciste y si lo hacen los demandamos”. Fue así como comenzó a crecer Montería al estilo ‘como me dé la puta gana, yo soy el que tengo el billete, además que voy a generar empleo’.

Esta es la palabrita en que se han amparado para violar la ley: “es que yo voy a generar empleo”.

Pero lo terrible del tema no termina aquí, sino que se agrava, al ser Montería la primera (!!!) ciudad de Colombia con un Plan de Ordenamiento Territorial, POT, atípico, cuando se creó la Ley de los POT. El de aquí fue demandado y se vino todo un problema jurídico, es por eso que no va acorde a los de otras ciudades de Colombia. Y solo hasta ahora se está discutiendo su actualización.

Aquí un paréntesis, los vividores del Estado en todo este país saben que comprar información privilegiada de un nuevo POT los hace millonarios, de eso hay ejemplos los que quieran y no se salvan ni familiares de expresidentes.

Sigamos.

Entonces en Montería, la Oficina de Planeación –que quede claro, esto inició hace como 25 o 30 años- comenzó con una pavorosa selectividad en donde daba permiso, a unos sí y a otros no.

A quien me caía mal lo jodía con todo. Y muchos negocios tuvieron que pagar como una especie de ‘vacuna’ mensual, en el sentido, de que cada mes te llegaban con el cuento: “Lo tuyo está jodido, pero ahí te estoy ayudando y tú sabes que a esta gente hay que tenerla ‘aplacada’…”. Eso de ‘aplacada’ era una manera de pedir una coima. El comerciante vivía en una constante zozobra.

Montería, con un POT anacrónico y rígido, tuvo que empezar a caminar en una delgada línea en donde muchos constructores abusaron del desconocimiento normativo y de urbanismo de funcionarios de la Alcaldía. Otros, sin recato alguno, compraban las licencias de construcción y pagaban lo que fuera. Todo se convirtió en un perverso negocio, en donde todo mundo se ensució las manos.

Cuando el Estado colombiano empezó a ajustar los Planes de Desarrollo y los POT, Montería pareciera que no pertenecía a Colombia, en el sentido que aquí se seguía haciendo lo que les daba la puta (recuerden que soy callejero) gana.

Así creció Montería.

Pero resulta, que muchos comerciantes honestos, emprendedores, llegaban a Planeación Municipal y planteaban sus ideas. Allí les decían, “Ahh, eso se puede arreglar con un Plan de Implantación”. Y la condición que ponían era que el comerciante TENÍA que contratarlo con quien le decía el funcionario de Planeación, porque de hacerlo con otro, se lo torpedeaban.

Pongámonos en la ropa de todos esos comerciantes emprendedores que tienen su sueño. Para lograrlo se tienen que adaptar a las condiciones que le ponen desde la MISMA OFICINA DE PLANEACIÓN!!! Y si no lo hacen no puedes montar tu negocio.

A muchos les tocó así y comenzaron a funcionar con todos los permisos (Aquí viene el tema del Uso del Suelo). Pasaron los años y con su funcionar público construyeron un principio constitucional que se llama CONFIANZA LEGÍTIMA. Que es el que debe ser hoy respetado y peleado por todos los afectados.

Este cuento del Uso del Suelo en Montería se convirtió en una herramienta extorsiva y selectiva. A unos sí y a otros no!!!

Es por eso que se hace necesario que el Alcalde de Montería intervenga de manera inmediata y pare todo esto, hasta que se discuta e implemente el nuevo POT y tener unas reglas claras.

Estamos peor que el tema de la minería en Colombia. Qué se pide, que digan dónde sí y dónde no!

Lo mismo en Montería, que las reglas sean claras. Dónde puedo montar un restaurante, dónde no. Dónde puedo montar una carnicería, dónde no. Dónde puedo montar una IPS, donde no. Y etc.

Hoy en Montería, un Procurador se la tiene montada a los Inspectores para que cierren negocios en el norte de la ciudad. Pero qué vaina de extraña, ante los casos de corrupción del Departamento no tiene la misma diligencia.

Ante el Caso Jairo Zapa no se pronuncia por las dilaciones, allí sí la lengua se la mete no sé dónde.

Esta es una ciudad llena de exclusión, desigualdad, pobreza, miseria y falta de oportunidades, para que ahora venga un Procurador, falto de oficio, a dejar sin empleo a monterianos y monterianas. La justicia en extremo es injusticia. Por qué no ser un conciliador y buscar salidas racionales a estos problemas. Todo por darles resultados a los cachacos, a costa de dejar sin comida y oportunidades a centenares de familias que viven de estos negocios.

Que hay ciudadanos que no respetaron ninguna disposición legal para construir, pero que tienen permisos que les dieron, bueno, habrá que concertar con ellos el cierre y demás, pero que no sea de manera arbitraria.

Es un momento para concertar y para decirle a los emprendedores y comerciantes que ya todo cambió, que ahora todo es al amparo de la ley.

Antes de terminar esta columna el Alcalde de Montería me respondió unas preguntas que le hice sobre el tema y resalto lo siguiente:

“Se emitirá un Decreto, que se viene trabajando desde hace algunos meses, mediante el cual se habilitarán unos usos de suelo complementarios, lo que dará mayor dinamismo a los predios del centro de la ciudad”.

“Queremos el POT sea más flexible y menos rígido. El POT actual es muy rígido y ha impedido el normal desarrollo de algunas zonas de la ciudad”.

Yo quiero terminar esta columna diciendo, que todos hemos cometido errores y nos hemos aprovechado de este desorden, paremos ya! Pero respetemos a los comerciantes que se ganaron esa Confianza Legítima. Y que desde hoy esa Secretaría u Oficina de Planeación Municipal sea la entidad más importante y seria de este Municipio.

Ciudadanos! Se dan cuenta ¿por qué tenemos que interesarnos por todo lo que acontece en este Municipio? Tenemos que amar la política, no despreciarla. Tenemos que interesarnos por las discusiones del POT. Y tenemos que ser BUENOS CIUDADANOS!!!

… Y todo está TEB… Todo Está Bien!