Estudio. El dengue también desangra la economía familiar

Los docentes del Programa de Economía de la UPB Seccional Montería, Elsa María Doria Romero y Fernando Corena Ghisays, participaron en el proyecto de investigación “Análisis de costos relacionados con la epidemia de dengue en Medellín y Montería (Colombia). Perspectiva institucional y del paciente”, que se realizó con la UPB sede Medellín.

Los estudios interdisciplinares en el campo de la economía de la salud son pertinentes e impactan la formación de nuevos profesionales vinculados al proyecto, ya que pueden fortalecer sus competencias y sensibilizarse frente a las necesidades de su entorno.

“La investigación es un comparativo entre Medellín y Montería. Escogimos el dengue porque estamos en una zona tropical y Montería tiene unos altos indicadores de personas contagiadas con esa enfermedad, que pasan del tradicional al hemorrágico. Nos apoyamos con los estudiantes de los semilleros de investigación de la Universidad, contactamos a los gerentes de Camus y realizamos encuestas. Fue complejo conseguir la muestra porque la mayoría no acuden a los centros médicos y no se practican el examen de sangre que demuestra que fueron contagiados. La muestra fue de 75 personas enfermas, en Montería tuvimos 35 y en Medellín 40″, señala Elsa María Doria Romero, directora del programa de Economía de la UPB Montería y docente investigadora.

 

Compartimos la publicación en Revista Universitas Científica.

El dengue es una enfermedad aguda causada por un virus transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que puede circular por más del 90 % del territorio colombiano situado por debajo de los 1800 metros sobre el nivel del mar.

Según su complejidad, la Organización Mundial de la Salud clasifica esta enfermedad en tres niveles: sin signos de alarma, con signos de alarma y grave. La mayoría de los casos se presentan con fiebre, dolor de cabeza y detrás de los ojos. Y, además, el vómito, el dolor abdominal y la diarrea se deben considerar como señales graves, que pueden ser más severas cuando se manifiestan en niños y adultos mayores.

El 2016 fue un año crítico en Medellín, ya que se registraron más de 17.000 casos de dengue y 12 muertes por dengue grave, las cuales pudieron haberse evitado con una atención médica oportuna. Esta enfermedad es un problema de salud pública en Colombia de un interés creciente debido al cambio climático, que hace vulnerable a la población que habita o visita zonas endémicas del mosquito. Se estima que el 60 % de los infectados no consulta al médico y que el 20 % de los casos son graves.

Al considerar las consecuencias económicas de esta infección, dos grupos de investigación de la Universidad Pontificia Bolivariana profundizaron sobre el dengue, durante 2015 y 2016, en dos ciudades, con la participación de investigadores de la Facultad de Economía de la Seccional Montería y de la Escuela de Ciencias de la Salud, en Medellín. Los investigadores destacan que algunos costos importantes ocasionados por esta patología no son cubiertos por el sistema de salud, ya que la enfermedad les genera gastos directos e indirectos al paciente y a su familia durante su tratamiento, que puede durar entre una y dos semanas.

En el proyecto se consideran como gastos directos todos aquellos que debe asumir el paciente durante su tratamiento, de los cuales se destacan el transporte, los copagos, las medicinas y las ayudas diagnósticas que no son cubiertas por el plan de salud. Los gastos indirectos son aquellos ingresos que dejan de percibir, tanto el paciente como sus cuidadores.

Durante la investigación, con la participación de profesores y estudiantes de las dos seccionales, se consultaron 75 pacientes ingresados por dengue en centros hospitalarios de las dos ciudades. Entre los resultados, se destaca que quienes no requieren hospitalización, se gastan 312 000 pesos en promedio; mientras que los que son hospitalizados deben gastar el doble. Esta puede ser una suma catastrófica para muchas familias, si se considera que el 29 % de los consultados pertenecen al régimen subsidiado de salud y que el 13l% de los encuestados gana un salario mínimo mensual; es decir, que estas personas deben gastar el 40 % de su ingreso en su tratamiento o hasta el 80 % cuando requieren una hospitalización. Además, otra parte importante de los consultados, el 38 %, gana hasta dos salarios mínimos mensuales, por lo que para ellos también representaría un gasto imprevisto significativo.

Todos podemos ayudar en la prevención, si controlamos las aguas estancadas en las que se reproduce el mosquito Aedes aegypti, que transmite el dengue, el zika y la malaria. La promoción de la salud es fundamental para minimizar los riesgos de contagio, así como buscar atención médica oportuna, especialmente en casos de niños y adultos mayores.