Explosión en el centro de París deja tres personas mυeгtas

Tres personas, dos bomberos y una ciudadana española, perdieron la vida en una explosión de gas sucedida esta mañana en una panadería ubicada en la esquina de las calles Saint-Cecile y Trévise, en la zona de Grands Boulevards

Decenas de personas han resultado heridas de diferente gravedad, informó la Policía que corrigió las cifras ofrecidas momentos antes por el ministro del Interior, Christophe Castaner, que hablaba en cuatro los fallecidos.

Los hechos se presentaron poco antes de las 9 de la mañana en una panadería y los primeros indicios apuntan a una fuga de gas.

La deflagración ocurrió después de que el local comenzara a arder, por causas que aún son desconocidas peros que se encuentran bajo investigación. Testigos confirman que en los alrededores había mucha gente desayunando.

Al parecer, dos de los heridos más graves son dos bomberos que estaban apagando el incendio cuando se produjo la explosión.

El primer ministro, Édouard Philippe, el ministro del Interior, Christophe Castaner, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo han estado en el lugar del suceso.

Según los datos ofrecidos por el ministro, hay 200 bomberos y 100 policías. Todavía hay personas que no han podido ser evacuadas. “El balance humano es elevado y grave”, afirmó Castaner ante la prensa, sin dar un número más concreto.

Personal de emergencia traslada a uno de los heridos. Foto: EFE

La explosión hizo temblar las ventanas y cristales y causó una columna de humo visible desde muchos puntos de la ciudad. Las primeras imágenes muestran importantes daños en varios edificios y vehículos parqueados en la zona.

Una hora después, todavía había una densa nube de humo en la calle Trévise, donde se ubica la panadería, y sus alrededores, donde hay importantes atracciones turísticas como el Museo de Cera Grévin o el teatro de variedades Follies Bergeres.

El accidente coincide con el noveno sábado de protestas convocado por los ‘chalecos amarillos’ que desde primera hora de este sábado se congregan en diferentes puntos de Francia, especialmente en París y Bourges (centro).

La policía ha preparado todo un dispositivo de seguridad ante el temor de nuevos brotes descontrolados de violencia.