Fredy Bonilla: un cuestionado coronel a cargo de la seguridad aérea del país

Gustavo Rugeles, columnista invitado.

El coronel tiene que tiene un cuestionado resultado en su gestión ha trabajado en causa propia es el manda más en la Aeronáutica Civil donde su rango de militar le permite hablarle fuerte hasta a sus superiores.
Fredy Bonilla es un coronel retirado de la Fuerza Aérea que se tomó el poder de la Aeronáutica Civil de Colombia, una entidad de orden público que depende del Ministerio de Transporte y que tiene la responsabilidad de todos los temas de regulación y seguridad aérea en el país.
Bonilla llegó a la Aerocivil en octubre de 2014 con el respaldo del Partido Conservador y del senador Hernán Andrade durante la administración de Gustavo Alberto Lenis quien lo puso a cargo de uno de los puestos más importantes:
Inspector de seguridad aérea en el nivel central donde estuvo hasta el 20 de febrero de 2015 remplazado por el también militar Mayor Juan Carlos Ramírez, subalterno del coronel Bonilla en la Fuerza Aérea.
Cómo jefe de seguridad aérea el coronel Bonilla se dedicó a trabajar en beneficio propio con resultados positivos para su hoja de vida pero no necesariamente para la seguridad aérea en el país. Aunque las funciones del cargo son “dirigir las políticas, planes, programas y proyectos que aseguren el desarrollo de la seguridad operacional, la prevención e investigación de accidentes, investigación y sanciones al reglamento Aeronáutico colombiano”; las estadísticas muestran un aumento considerable en los accidentes e incidentes aéreos respecto de los años anteriores.

Entre 2014 y 2016 se registraron 58 accidentes aéreos y 30 incidentes graves. De los 22 accidentes y 7 incidentes graves ocurridos en el año 2016 ningún proceso había derivado en el esclarecimiento de los hechos hasta mediados de 2017.
Contrario a los resultados operacionales durante su periodo en el cargo consiguió lo que no han logrado otros pilotos con más de 20 años de vuelos continuos.
Valiéndose de su posición de mando consiguió 8 licencias de vuelo, es decir, títulos que aumentan su perfil como piloto y que solo habría podido obtener con cientos de horas de vuelo que el coronel no pudo haber hecho desde el cargo administrativo en la Aerocivil.
Entre 2014 y 2016 el coronel Fredy Bonilla obtuvo las licencias de piloto privado de avión; piloto comercial de avión; piloto de transporte de línea aérea; piloto privado de planeador; instructor de vuelo avión; instructor de tierra en
especialidades aeronáuticas; piloto comercial de helicóptero; instructor de vuelo de helicóptero.

Ese presunto tráfico de influencias forma parte de una serie de quejas y denuncias que los sindicatos y sus propios compañeros en la aeronáutica han presentado ante la Procuraduría General de la Nación para que lo investigue sus conductas en calidad de servidor público. Sin embargo, hasta la fecha esas denuncias no han surtido efecto debido a que las actuaciones del Ministerio Público se han reducido a rebotar los procesos al departamento de control interno de la aeronáutica donde el coronel Bonilla tiene total control.
Los pecados del coronel Bonilla también están relacionados con el presunto favorecimiento a una empresa de aviación amiga. Se trata de la Aerolínea de Antioquia ADA S.A. Esa empresa le pidió al entonces director de seguridad que la autorizara para no tener que practicas a sus pilotos el examen obligatorio en simuladores de vuelo que de acuerdo con los Reglamento Aeronáuticos Colombianos son obligatorios. El coronel Bonilla accedió a darles
esa “gabela”; con el argumento de aumentar el nivel de seguridad y aceptó la exótica propuesta de la aerolínea ADA S.A la cual más adelante se ha visto envuelta en investig aciones por incidentes aéreos.
El coronel estuvo relegado un tiempo en el grupo de inspección del aeropuerto de Guaymaral pero nuevamente retomó su poder en la Aeronáutica Civil y regresa al grupo de inspección en el nivel central según el nombramiento suscrito por el director de talento humano José Tonny Bermeo el pasado 24 de noviembre mediante resolución 03636. En otras palabras el coronel Bonilla ahora en el cargo de inspección va a investigar las posibles irregularidades en las que pudo incurrir como jefe de seguridad.
Dato: ¿El silencio del Presidente Santos frente a la situación de los pilotos molidos por el poder de Avianca tendrá que ver con que su socio en los Papeles del paraíso, Gabriel Silva, también es socio de Germán Efromovich en la firma Efromovich/Silva Capital Partners?