Galaxy Note 8, una evolución del teléfono inteligente a lo grande

Hace poco más de un siglo, el centro de convenciones donde este miércoles Samsung lanzó el nuevo Galaxy Note 8 era un antiguo depósito de armas del ejército norteamericano. Hoy, es un auditorio imponente, en el corazón de Nueva York, lleno de periodistas de tecnología de todo el mundo que aguardan las noticias del dispositivo que promete enterrar la escandalosa historia del Galaxy Note 7, que fue retirado del mercado por cuenta de baterías propensas a estallar.

El teléfono, que acaba de salir al mercado es un celular de nicho, de lujo. Su diseño, heredado del S8 por la doble cámara trasera y la pantalla sin bordes (infinita, la llama la marca) busca suplir las necesidades de un grupo reservado de usuarios: profesionales de la imagen como diseñadores, artistas, ilustradores…

También es de nicho porque después de la debacle del Note 7 incluso hubo usuarios que no querían deshacerse de este dispositivo, a pesar de todas las advertencias de seguridad de la compañía surcoreana y de cientos de aerolíneas en todo el mundo, que impedían su transporte. Un nicho resistente al cambio o usuarios tercos, dependiendo por dónde se mire.

El nuevo celular tiene la pantalla más grande en un dispositivo Note, aunque aún es posible llevarlo en una mano cómodamente, dice la compañía, aunque la comodidad es un término relativo, que cada usuario deberá comprobar por sí mismo. La pantalla de 6,3 pulgadas Quad HD + Super AMOLED permite ver más y desplazarse menos. De acuerdo con DJ Koh, director de negocios y comunicaciones de Mobile Samsung Electronics, el Note 8 ofrece más espacio para ver, leer y dibujar, “convirtiéndose en el teléfono inteligente multitarea más útil para los usuarios”.

La pantalla es un asunto importante acá, pues en últimas es el medio de interacción con el usuario y el vehículo para la interfaz gráfica del teléfono. El diseño infinito del S8 ciertamente ha impulsado las ventas de este dispositivo y, con 6,3 pulgadas, este punto puede ser uno de los puntos definitivos para quienes consideren entrar, o continuar, en la gama Note.

Una pantalla de este tamaño implica, entre otras cosas, una batería apropiada para alimentarla. Y aquí es donde el teléfono camina la misma encrucijada de cualquier dispositivo moderno: mejor display suele ir en contra de tiempo de duración de una batería.

Para el Norte 8, Samsung incorporó un batería de 3.300 mAh que promete más duración que la vasta mayoría de teléfonos. Una promesa que habrá de comprobarse con el uso diario del dispositivo. La empresa asegura que esta nueva batería ha superado pruebas de seguridad internas y externas.

El Note 8 será el primero de la referencia en incorporar una doble cámara de 12 megapíxeles cada una, con dos sensores que dispararán en conjunto para producir imágenes más contrastadas, nítidas y coloridas. Además, tendrá un mecanismo especial para mejorar la calidad y la resolución de las imágenes en movimiento.

Toda la operación es alimentada por el mismo procesador presente en el S8 (Exynos 8895 de 10 nanómetros), 6GB de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento interno, además de la posibilidad de tener una tarjeta SD de hasta 256 GB.

Una de las diferencias fundamentales entre el Note 8 y el S8 (o, en general, entre ambas líneas de dispositivos) no sólo es el tamaño de la pantalla, sino la inclusión de un stylus, que para esta generación se conoce como S Pen: una especie de lápiz digital de alta precisión, que ahora cuenta con una punta más fina, así como sensibilidad a la presión (un poco como sucede con el Apple Pencil). También tiene nuevas funcionalidades como Live Message, que permite hacer gifs propios o textos animados y compartirlos.

Tomado de El Espectador.