Gobernación de Córdoba: Jaraguay y NAIN

Columnista, Horacio Garnica.
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El palacio donde funciona la Gobernación de Córdoba se denomina NAIN.
Y, por qué NAIN?.

A quién se quiere homenajear con este nombre de «campo santo?»
Y, quién fue el de esa absurda y apologética
«genialidad» bautismal?.

La Indigeniología Zenú, semblanza a Jaraguay como un cacique cruel, sanguinario, ambicioso, iracundo, dedicado a la atesoromanía de oro y despreocupado por los intereses y necesidades de sus gobernados. Cierto día en una de las tradicionales fiestas donde acostumbraba ir; en un relámpago de cólera ordenó quemar vivo al sacerdote de la tribu Cafié, ante la mirada muda y condenatoria de los miembros de la tribu.

Tiempo después, la muerte de Cafié fue vengada, con la quema vivo del criminal cacique Jaraguay.

Muchísimos años más tarde, la memoria de Jaraguay fue honrada por los hermanos Castaño Gil, al llamar una de sus grades haciendas con este pavoroso nombre. Ellos de verdad tienen toda la razón para haberlo hecho.

Jaraguay fue enterrado en la región de NAIN, es decir, NAIN es el cementerio de Jaraguay. Muchísimos años más tarde se vuelve a honrar la memoria del susodicho personaje, al llamar NAIN al palacio donde funciona la Gobernación de Córdoba. El palacio de NAIN es un homenaje monumento a la crueldad, al crimen, a la ambición de tesoro y al desgobierno.

Al decir NAIN subyace Jaraguay con su pedagogía del terror y sus enseñanzas tramposas, supuestamente repetidas en alguna proporción por algunos ladrones vestidos de gobernantes.

El palacio de NAIN, ocupado por una gobernadora ajena, espera un nuevo huésped.
Quién será?.
NAIN, el palacio, es la nueva versión del cementerio de Jaraguay; pero no es sólo eso; presumo que es un lugar apetecido donde los Jaraguay de ahora, lo mismo que el Jaraguay genuino, que se internaba el mismo en la selva en búsqueda de filones de oro, los de nuestro tiempo se internan en los filones de las arcas públicas para lucrarse de ellas.

Aristóteles en su obra La Republica, dijo con sobrada razón: «en cuanto la Constitución asegura a los ricos la superioridad política no piensan más que en satisfacer su orgullo y su ambición». Y, Antístenes en el Banquete de Jenofonte expresó: «tan sedientos de riquezas, que son capaces de cometer crímenes que avergonzarían». Y, para referirme a algunos gobernantes, parodio a Bertolt Brecht, cuando en una de sus obras refiriéndose a Julio César dijo: «la ropa de sus gobernadores estaba llena de bolsillos». Esta radiografía política de antaño, es también la de la política de nuestro tiempo.

Al palacio de NAIN de la gobernación del departamento de Córdoba, con esa mácula de nombre, hay que exorcizarlo, para sacar de ahí, el ánima criminal y platera de Jaraguay, y para que no sigan llegando los NEOJARAGUAY en calidad de gobernadores.

La ciudadanía ilustrada e inteligente de Córdoba, no puede seguir siendo cómplice por acción u omisión de los 67 años de atraso de este departamento.

En consecuencia también debe evitar por la vía democrática, que los que se creen dueños de Colombia, con «El que sabemos» a la cabeza, también se crean dueños de Córdoba .

OTRO DEPARTAMENTO DE CÓRDOBA ES POSIBLE SI NOS LO PROPONEMOS.