Insignes y valientes maestros de Colombia

Horacio Garnica Díaz. horagardiaz@hotmail.
Con el Paro enhiesto, vigoroso y justo, liderado por FECODE y sus Filiales, no hay duda de que los maestros y maestras, han esculpido con pundonor en la historia sindical colombiana, un legado de lucha insigne y valiente, en defensa, protección y conservación de la educación pública estatal, sobreponiéndose a las amenazas, intimidaciones, y a la desinformación por parte del gobierno de Santos y de algunos medios de comunicación.
El objetivo central del Paro, que consiste en la petición de modificar el Sistema General de Participaciones, para que año tras año no se sigan recortando recursos económicos para salud, educación, agua potable y saneamiento básico, es un motivo de orden mayor, para no dejar sólo a los maestros en este propósito, y sí concitar todo el respaldo y apoyo del “pueblo-pueblo”, pero no es así, el pueblo colombiano se encuentra en un estado de somnolencia y es ” una especie de monstruo feroz manipulable”.
También sería conveniente, que los Gobernadores, Alcaldes, Diputados y Concejales , se identificarán con la petición antes mencionada, para una mejor gestión administrativa de impacto social, en los entes territoriales bajo sus correspondientes responsabilidades.
Que vergüenza e incoherencia en una Nación donde su gobierno transita por un proceso de paz con la FARC, pero ejerce la violencia contra los maestros en Paro; que vergüenza y que incoherencia tener un presidente Nobel de Paz, que sólo cree en la Paz militar; que vergüenza y que incoherencia declarar a Colombia como la más educada en el 2025, mientras todo los años en razón al Sistema General de Participaciones se le recortan recursos a la educación y que vergüenza que los maestros tengan que defender la educación pública, mediante marchas y bloqueos de calles y carreteras, para que puedan ser atendidos.
Los maestros acuden a estas vías de hecho, porque son conscientes de que no tienen quien los defienda al interior del gobierno, porque los Ministros y Ministras de Educación, se diferencian de los Ministros de Defensa, porque mientras éstos,  defienden, protegen y amparan al personal a su cargo, incluso excediéndose en algunos casos en esa protección, los de Ministros de Educación en cambio se convierten en una especie de adversarios de los maestros. Ahí no más vemos al Ministro de Defensa actual,  muy pendiente de los militares que se acojan a la Justicia Especial para la Paz.
Una vez más, connoto, la insigne y valiente lucha del magisterio colombiano, por una mejor educación y unas mejores condiciones para realizar un exitoso proceso de enseñanza – aprendizaje, por sólidas y garantizadas fuentes de financiación progresiva y no regresiva, como sucede con el actual Sistema General de Participaciones. “Los países que ahorran gastos en educación, están condenados a retrasarse eternamente”. De ahí que hay que seguir apoyando y respaldando a los maestros y maestras en sus nobles y patrióticos propósitos.
Maestros y maestras, recuerden :
“LOS COBARDES NO HACEN HISTORIA”.
Por: Horacio Garnica Díaz.