Jugadores de la selección Colombia le piden a los hinchas no perder la fe

Después de la tormenta viene la calma, dice el dicho. Sin embargo, después del la tormenta que cayó ayer sobre la Selección Colombia y sus hinchas, aún la calma está lejos de aparecer. Lo que sí hay, y de sobra, es esperanza, confianza y fe. Jugadores y cuerpo técnico así lo han expresado.

“Tenemos que buscar cómo recuperarnos anímicamente y creer en nosotros para ir a Perú a conseguir lo que hoy se nos escapó”, dijo José Pékerman, técnico del equipo, después de la derrota (1-2) ante Paraguay.

“La derrota causa mucho dolor y si pudiéramos volver atrás lo haríamos mucho mejor porque no pudimos cerrar el partido”, manifestó el entrenador argentino. Es su manera de auto cuestionarse. Sabe que desde el banco no se tomaron buenas decisiones y que se pudo hacer algo más para sellar la clasificación al Mundial de Rusia.

El reto para los jugadores e hinchas, es poner las cosas en orden y confiar; confiar en la capicadad goleadora de Falcao, confiar en la calidad de James, confiar en la seguridad de David Ospina, confiar en la solidez de Carlos Sánchez. Confiar. No queda de otra.

En el ambiente se siente una suerte de ansiedad. Es como si se quisiera que ¡YA! fueran las 6:30 de la tarde del martes 10 de octubre y que empezara el partido.

Mientras llega el día, los referentes del equipo han utilizado sus redes sociales para motivarse entre sí, y de paso, enviarle un mensaje a los hinchas. En esos posteos solo se persive una cosa: fe.

“Esforcémonos y cobremos ánimo. No es tiempo de desfallecer o darnos por vencidos. La clasificación está en nuestras manos y pelearemos con todas nuestras fuerzas hasta el final. La esperanza sigue viva.”, dijo en Instagram Falcao García, el mismo que con su gol ilusionó por algo más de 10 minutos con la clasificación.

Después del partido, al capitán, como a todos, se le vio triste pero, y de nuevo viene aquel monosilavo, con fe.

“Se nos escapa un partido increíble sobre los últimos minutos, yo creo que no encontramos explicaciones ante esta situación porque lo teníamos en las manos, ahora mañana hay que levantar cabeza e ir a ganar a Perú porque dependemos de nosotros y es una final”.

No hay duda. A esa altura del juego los futbolistas recurren a algo más que la táctica o la técnica. Hay que poner algo más. Ospina, Fabra, Chará, Cuadrado; todos lo saben, todos lo entiende y James lo explica.

“En los momentos más difíciles nos mantuvimos de pie con el corazón alegre, cumpliendo sueños que parecían olvidados. Somos un equipo de hermanos que no sabe renunciar porque hoy más que nunca nos une la FE”, escribió en Instagram el diez.

La familia estará siempre en las buenas y en las malas y los jugadores acuden a ese símil para expresar que ese grupo es más que un grupo de fútbolistas. Juan Guillermo Cuadrado lo sabe, lo entiende, lo expresa.

Sigamos con el tema de la familia. Anoche y en medio de la indignación y la rabia colectiva, Santiago Arias fue uno de los más criticados. Será difícil olvidar aquella jugada en la que al minuto 90 y ya con el arquero paraguayo en el piso, remató sin fuerza. Era el empate. Con ese gol se lograba un punto. No se pudo.

“Por favor que el fútbol nos traiga paz y momentos para compartir alegrías y no, más violencia de la que ya tenemos en nuestro país. Con el respeto y la tolerancia no se juega! Apoyemos a nuestra Selección Colombia”, escribió en su Instagram, Karin Jiménez, esposa del defensa.