La Crónica anunciada de Martín Elías. Carlinhos anunció su muerte

Carlinhos, el vidente Brasilero que anunció la tragedia del avión del Chapecoense y la debacle de Brasil 2014, predijo el año pasado, la muerte de un cantante colombiano al finalizar aquel año. El brujo falló en tres meses y catorce días, porque la profecía se cumplió, casi al pie de la letra. Y murió el mismo día que también se mató Armando Contreras, ya hace 20 anos.

Había pronosticado el ahora cotizado predicador de desastres que moriría uno de los mejores cantantes de su género en Colombia. Todos pensaron en Juanes, Carlos Vives, Shakira, Maluma  o Silvestre Sangond, pero se olvidaron de Martín, quien era, con la distracción de Silvestre Dangong, al irse el urumitero por otros vericuetos distintos a lo autóctono, el mejor cantante vallenato de la época.

Martín Elías desde niño recibió toda la energía de su padre, Diomedes Díaz, al calificarlo como “El Gran Martin Elías” y a fe que era el que mejor lo imitaba, porque si bien Diomedes tuvo un carameleo con los otros, especialmente con Rafael Santos, éste terminó pareciéndose más al gordo Iván René Valenciano, que a lo que trató de ser.

La nueva ola, que se venía abriendo paso en el gusto de los vallenateros, tuvo en la unión de Rolando Ochoa, con Martin Elías, en el Festival Vallenato de 2012, un verdadero Terremoto musical. Le pusieron todo el sabor a ese vallenato moderno, que engancha a las juventudes.

Y causaron gran furor. No en vano, Ochoa, nacido en Sincelejo, es considerado con otro sincelejano, Juan Mario de La Espriella, los dos mejores acordeonistas del momento.

Hay muchas telas de donde cortar en este suceso. Primero, el hecho de que algunos cantantes vallenatos, tras creerse reyezuelos, no toman las medidas sugeridas al viajar. No se ponen el cinturón y pasan los niveles de velocidad permitidos. Un testigo dice que la camioneta iba a 200 Kilómetros por hora y el artista se salió por la puerta derecha, porque no iba atado a su cinturón. El resto se salvó. Ellos si iban protegidos.

Las extenuantes jornadas de las casetas, que se van en relajo, hasta la amanecida, cosa que impuso precisamente su padre. A esa hora de la mañana, amanecidos, la gente ve cocuyos y los gatos son pardos. Hay gente amanecida en las carreteras, que manejan imprudentemente. Y aquello, los sacó de carrera.

Este caso pone a prueba la realidad de las redes sociales que generan incertidumbre. El cantante ingresó inconsciente en la Clínica Santa María de Sincelejo, bajo pronóstico reservado. Botaba mucha sangre. Tenía contusiones en la cara, en el tórax, las piernas y un golpe en la pelvis. Antes de morir, a eso de las 11, había recibido seis paros cardiorrespiratorios, hasta que entró en el último. Díaz estaba muerto desde las 11 y 45 minutos de la tarde del viernes santo, mientras los músicos y familiares hacían rueda de oración y lloraban en la puerta de la clínica.

Las redes confunden.

El medico homeópata, Emmanuel, puso un correo de voz a Leo Bustamante y confirmó la muerte  de Martín Elias, segun datos que le  suministró un galeno, pero nadie le creyó. Según el reporte se debían esperar 45 minutos para dar la noticia, según el protocolo Médico. Pese a la seguridad del informe, nadie le creyó a Emmanuel, por su forma de presentar los hechos en su noticiero popular. Nadie le creyó, pero era la verdad, porque hubo todo tipo de información especulativa, de que se lo llevaban para Bogotá, que necesitaba sangre O negativa, etc. La noticia tuvo un tiempo real y otro virtual. A las 11 de la mañana, Ya Martín habia sido declarado clinicamente muerto. Pero las redes sociales decian una y otra cosa. Como si se estuviese ganando tiempo. ¿tiempo de qué?

Solo una explosión de llantos que bajaban de la UCI y la llegada de los “goleros” (así le dicen a las empresas funerarias, que parecen aves de mal agüero) llevaron a los miles de personas y periodistas apostados en la puerta de la clínica, a la realidad.

Se tuvo que esperar que un medio nacional confirmara su muerte, después que las redes habían sembrado la duda. Fue Dayro Pérez, de RCN TV, quien lo confirmó, porque a esa hora, 1:25 de la tarde, todo había sido especulaciones.
Martín engrosa la larga lista de cantantes populares muertos en las carreteras colombianas, en ejercicio de su difícil arte. Paz en su tumba. La necesitará.