La huelga en Avianca es ilegal, pero sigue

El Tribunal Superior de Bogotá (TSB) determinó que la huelga de los pilotos de Avianca, afiliados a la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac), es ilegal. El fallo argumenta que los aviadores prestan un servicio público esencial, es decir, ejercen una actividad que afecta a todo el país, por lo que no pueden incurrir en cese de operaciones como hicieron desde el 20 de septiembre. Hasta el momento la protesta deja más de 3.200 vuelos cancelados y más de 300.000 pasajeros afectados.

Tras el fallo del Tribunal, el presidente de Avianca, Hernán Rincón, exhortó a los pilotos de Acdac a “retomar sus labores y cumplir las decisiones jurídicas de manera inmediata, para finalizar así con este cese que tanto ha afectado la conectividad del país y que tanto daño les ha hecho a los viajeros y a la empresa”. Rincón aseguró que “mientras los pilotos sindicalizados regresan a sus labores, seguiremos operando bajo el plan de contingencia, con miras a atender a nuestros viajeros sin mayores contratiempos y con la seguridad que siempre ha caracterizado la operación de Avianca”.

Rechazando el resultado de la audiencia de este viernes, Juan Carlos Roncancio, representante de la Acdac, apeló el fallo del Tribunal Superior de Bogotá, argumentando que la decisión atenta contra el derecho constitucional. Y ahí es donde vuelve a enredarse el tema por interpretaciones judiciales, pues al usar el derecho a la apelación, la Acdac lograría dilatar la entrada en vigencia de la decisión. Por supuesto, Avianca piensa diferente y asegura que la decisión es de obligatorio e inmediato cumplimiento. Es decir, que así sea ilegal, el cese de operaciones continúa.

Y eso implica que, a pesar del fallo, todavía no están dadas todas las condiciones para que Avianca contemple el despido de los pilotos que participan de la huelga.

Analistas laborales habían advertido que el fallo no podría poner fin a la huelga de manera inmediata, pues la Acdac tiene todavía el recurso de apelación ante la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia. Este proceso podría demorar varios meses e incluso podría extenderse hasta 2018.

Para el investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Iván Daniel Jaramillo, “en la apelación no sólo se resolverá la declaración de ilegalidad, sino también otras determinaciones del Tribunal Superior de Bogotá que son cuestionables, como la inadmisión de la demanda de reconvención (contrademanda), pues la Acdac indicaba que la huelga es atribuible al empleador. Es decir, que Avianca tiene la culpa por incumplir normas laborales; también están las excepciones previas y el incidente de nulidad. El proceso tiene muchas decisiones que debe estudiar la Corte Suprema, y si cualquiera de estos recursos prospera, se debe devolver el caso y se tiene que empezar de nuevo”.

Jaramillo advierte que “la apelación mantiene viva la huelga, y hay que tener en cuenta que los procesos en la Corte Suprema pueden durar años. Y aunque se le está dando prelación a la huelga de pilotos, no creo que se demore menos de dos meses (el fallo). Es mejor que las partes vuelvan a sentarse a negociar, para dar solución a este cese de operaciones”.

Víctor Julio Díaz, exgobernador del Colegio de Abogados Laborales de Colombia, ya había advertido en El Espectador que la vía jurídica no sería la solución para la huelga, o por lo menos no la más rápida: “El proceso pasará a la Corte Suprema de Justicia, la cual se tardará mínimo ocho meses en responder. En caso de que la huelga se declare ilegal, Avianca deberá presentar una solicitud de despido al Ministerio del Trabajo, que demoraría otro año. Es claro que lo mejor que pueden hacer es volver a sentarse a negociar: es mejor un mal acuerdo que un buen pleito”.

Por otro lado, este viernes se conocieron los nombres de los representantes de las partes en el tribunal de arbitramento convocado por el Ministerio del Trabajo. El árbitro de Avianca es el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Ernesto Molina. Y, dado que la Acdac, se negó a elegir árbitro porque califica de ilegal el tribunal de arbitramento, el Ministerio eligió por el sindicato a la abogada María del Carmen Chaín.

El arbitraje cobra más sentido tras el fallo del TSB, pues ya hay en Colombia un concepto sobre la legitimidad de este tipo de huelgas, específicamente a la luz de que se calificó la actividad de los pilotos como un servicio público esencial. Esta situación le daría competencia al recurso convocado por el Ministerio del Trabajo para intentar acabar con el cese de operaciones, que tiene a la mitad la capacidad operativa de Avianca. Pero todo esto depende si la Corte Suprema se pronuncia en el mismo sentido del TSB.

Tras la apelación, no hay que descartar que se produzca un fallo que le dé razón a la Acdac. La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia suele contemplar los conceptos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y este organismo emitió un informe que considera que los pilotos no entran dentro de la categoría de servicio público esencial. Si la corte acoge esa tesis, podría declarar legal el cese de operaciones”.

Así las cosas, ahora todo depende de la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, su fallo sólo servirá para determinar culpas y sus respectivas consecuencias en algunos meses, pero no resolvería el déficit de pilotos en el corto plazo. Y aunque Avianca ya comenzó a traer pilotos extranjeros y locales, no hay claridad de cuánto tiempo le tomará restablecer la normalidad de operaciones.