La incidencia de la educación en los indices de pobreza en Colombia

Foto de ilustración tomada de la Internet.

A lo largo de la historia colombiana la pobreza ha sido una de las problemáticas más preocupantes para el país, obligándolo a analizarlo desde diferentes perspectivas con el fin de estudiar las causas y las posibles soluciones.  El compromiso de encontrar una solución no es solo por las personas necesitadas, si no por todo lo que acarrea ser un país con altos índices de pobreza, en este mismo sentido Luis Carlos Narváez Tulcán decía, “El problema de la pobreza para América Latina y en particular Colombia ha tomado dimensiones que sobrepasan la tenue mirada de ver este flagelo como un simple problema de ingreso, de exclusión o de faltante de bienes materiales”.

No obstante, La pobreza no es un simple problema de ingresos, exclusión o de falta de bienes materiales pues es la pobreza una hija del desequilibrio social y producto del bajo nivel educativo.

Colombia actualmente vive una crisis en consecuente a muchos factores. La problemática radica en que la pobreza extrema sigue siendo una de las realidades cotidianas de los seres humanos que subsisten con menos de 1 dólar por día.

El hambre y la malnutrición afectan a muchas personas cuya alimentación no es suficiente para satisfacer sus necesidades energéticas diarias. En el caso de los niños pequeños, la falta de ingesta mínima de alimentos tiene una incidencia en el desarrollo físico y mental, poniendo así en riesgo su supervivencia, sin embargo Las cifras de personas que carecen de lo básico para sobrevivir son altas, como por ejemplo : más de 1.200 millones de seres humanos no tienen acceso a agua potable; y 1.000 millones carecen de viviendas dignas; existen 840 millones de personas mal nutridas, de los cuales 200 millones son niños menores de cinco años, y 2.000 millones de personas padecen anemia por falta de hierro; también encontramos  880 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de salud; y 2.000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales, según estudios de la organización mundial de la salud. Para resumir, nada menos que el 80% de la población Mundial vive en la pobreza.

Cabe destacar que la falta de salud no es ni causa ni efecto de la pobreza, es un componente más de la misma, esto como consecuencia directa de la ineficiente canalización de los recursos más que todo en la educación e inversión social.   A pesar de que la educación no se compra con dinero, todos sabemos que la pobreza y la estratificación social limitan a las personas, no se niega la afirmación de que los pobres también son educados, pero cabe decir que el 58 % de los hogares colombianos tiene un presupuesto, pero solo logran ajustarse seis de cada diez personas debido al alza de la canasta familiar y bienes suntuarios; relacionado a esto podemos inferir que a mayor nivel educativo y socioeconómico hay mayor planeación financiera.

Para hacernos una idea, entre las personas con educación superior tienden a tener definido cómo y cuánto gastar, pero la proporción es menor a medida que se reduce la formación académica, de acuerdo con un informe del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), entonces podemos afirmar que sí influye el dinero en la formación académica del individuo.

En este mismo orden de ideas haciendo un análisis crítico, uno de los factores que más ha provocado pobreza ha sido el de las guerras y conflicto interno, las cuales han dejado devastadas las zonas que actualmente sufren de extrema pobreza. Pues Esta situación tal vez se ha debido a que la distribución de la riqueza y los recursos de nuestro país no han sido manejados adecuadamente. Según la revista semana en las últimas décadas el país ha gastado más de 230 billones de pesos en conflicto armado esto es equivalente nada más que al 3,4 % de su PIB. Y cabe señalar que la guerra es un negocio que durante muchos años se ha visto influenciado por la oligarquía colombiana, de aquí, que el gasto nacional no está dividido de una forma equitativa, ni mucho menos, repartida entre la gran población colombiana.

Por el contrario, El sistema educativo y económico finlandés es un sistema igualitario: la escolaridad es obligatoria de los 7 a los 16 años. Es gratuita a tiempo completo para los estudiantes y esta gratuidad incluye la asistencia sanitaria y el comedor. De 7 a 16 años, todos los libros y materiales escolares son gratuitos y dados por el mismo centro. Los alumnos que viven lejos de la escuela – a más de 5km – pueden pedir el reembolso del costo del transporte.

Los alumnos que tienen dificultades de aprendizaje pudiendo también beneficiarse, en el mismo centro, de la ayuda de un profesor especialista. No obstante en Colombia el sistema educativo al cual solo invertimos $32,6 billones, es decir 7 veces menos que en la guerra y siendo uno de los países más ricos no cumple con ninguna de las anteriores. Colombia actualmente ocupa los últimos puestos en las pruebas PISA mientras que  Finlandia recibe regularmente las mejores calificaciones a escala mundial. En 2003 los alumnos finlandeses de 15 años figuraban en el primer lugar del ranking mundial en cuanto a competencias lingüísticas y científicas, y se clasificaron en segunda posición en cuanto a resolución de problemas.

Según los estudios superiores del FEM (Foro Económico Mundial) situó a Finlandia como primera en el ranking mundial en cuanto a calidad, y en segundo lugar en la enseñanza de las matemáticas y las ciencias. En los estudios que se hacen para analizar los motivos de estos buenos resultados se ponían de relieve el alto grado de responsabilidad de los alumnos, la inversión en la educación y la calidad de la formación de los docentes.

Si Bien dice Tony Wagner en el más que recomendable documental “El fenómeno Finlandia: En el interior del Sistema de Escuelas más sorprendentes del mundo” esto se debe a que Los políticos, los pedagogos, los empresarios y estudiantes saben que la educación es el principal recurso del país para competir en el mercado internacional y para construir una ciudadanía cívica. Así mismo como Harri Skog, secretario de estado de Educación de Finlandia desde 2006, resumía en una frase la importancia de este proceso: La educación es la llave para el desarrollo de un país" es por eso que Finlandia es uno de los primeros en el ranking de los países que poseen mejor calidad de vida y estabilidad económica.

De igual forma podemos demostrar esto en base con reciente estudios del banco mundial que afirma que la renta per capital finlandés es de 49.146,65 USD, mientras que la de Colombia es de 7.831,22 USD.

Para concluir, Debido a estas estadísticas se puede confirmar la premisa anterior  que se había expuesto en relación de ¿cómo la educación puede incidir en los índices de pobreza y desarrollo de un país?, Pues bien, podemos decir de manera acertada que entonces la calidad educativa de un país si afecta de manera directa a los índices de pobreza y desarrollo del mismo, tanto que cabe citar a uno de los filósofos más grandes de la filosofía clásica, Según Aristóteles; El hombre es un ser social y el más social de todos los seres " y por tanto, debe relacionarse con su medio. En su entorno social, el hombre trabaja para producir bienes y se relaciona con los demás. La educación permite a los individuos penetrar a clases sociales diferentes, pero si no se educan nunca llegaran a progresar.

Para evitar la pobreza masiva y lacerante, a la vez que entorpezcan el desarrollo, una sociedad, cualquiera que sea, requiere dotar a sus habitantes de una herramienta fundamental, la educación; para cambiar de forma beneficiosa a sus integrantes y que a su vez esta repercuta en el desarrollo del mismo.

Informe especial, por: Luisa Fernanda Guerra.

Luisa