“La minería genera riqueza, pero toda la minería sí construye país”

Toño Sánchez, columnista invitado de Río Noticias.
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Como me encanta la palabra Gratitud. Inicio por expresar todo mi agradecimiento a la Asociación Colombiana de Minería, ACM, por invitarme al Congreso Nacional de Minería en la ciudad de Cartagena, en donde aprendí tanto de este perseguido sector de la economía de Colombia, que se ha convertido en una herramienta ‘ideológica’ de un extremo para satanizarla.

Este es el quinto Congreso al que asisto y es el primero en que veo a una industria más propensa a asumir la responsabilidad de haber dejado a un lado la labor de informar con más determinación lo que hacen, pues se dedicaron siempre a la operación de su negocio: la minería, y no a comunicar lo que hacen en las regiones donde hacen la extracción.

Esta vez, sin miedo alguno, reconocieron que no han tenido un flujo de comunicación con el resto del país, en especial, con las regiones no mineras de Colombia. Aunque según la ‘Brújula Minera,’ se ha podido constatar en los últimos años un avance, pero muy lento. Mientras que el envionazo de los satanizadores y lapidadores de la industria minera van como que en un avión supersónico. No olvidemos que el descrédito siempre va más rápido que lo bueno.

En los últimos 14 años la industria minera ha aportado más de 20 billones de pesos (¡!) al Estado colombiano. Más que las tres ultimas reformas tributarias aprobadas por el Congreso. Casi que la mitad del presupuesto de la Nación en un período.

En 2018 generaron 4 billones en impuestos y regalías para el país. Y en ese mismo año las regalías fueron de 2.8 billones de pesos y aumentaron en un 20 %. Y todo este sector de la economía representa el 28 % de las exportaciones de Colombia.

La pregunta es: ¿Y dónde está todo ese dinero en regalías e impuestos?

Bueno, aquí no hay que echarle la culpa a la industria minera de que los corruptos se roben gran parte de estos recursos. Ellos [Gobernadores, alcaldes y jefes políticos – congresistas son los verdaderos responsables del tumbe] no son los que los ejecutan, aunque hoy por unas modificaciones puedan hacerlo a través de lo que se conoce como “obras por impuestos”.

Pero quedémonos en el antes. Ellos giraban estos recursos y el Estado los redirigía a las regiones. Pero no le hacían un verdadero seguimiento y control. Y esto no es para ahora echar esa responsabilidad a la industria minera que opera en Colombia. Fue y es el Estado el verdadero culpable del robo a las regalías.

Pero no todo es malo. Debemos reconocer las centenares de obras que se han hecho con regalías y que hoy son una realidad. Como dijo El Presidente de ACM, Juan Camilo Nariño, si se pudiese colocar una placa en cada obra construida con dineros de regalías, los ciudadanos tendrían otra percepción de la industria minera.

Y no es mentira, aquí casi todo se ha construido con dineros de regalías.

Pero aquí sucede algo extraño, muy a pesar de todas estas cifras arriba presentadas, a estas empresas les va mal cuando le preguntan a los ciudadanos por ellas. Por supuesto, que en los municipios no mineros los guillotinan.

Pero en los pueblos mineros los ven con una mejor percepción. Y esto demuestra que hacen la tarea de comunicación donde realizan la operación, pero no en el resto del país donde no operan. Y esto ha sido aprovechado ‘ideológicamente’ por una perversa izquierda para atacarlos.

¡Claro que la minería ilegal destruye un país!

Pero está demostrado de sí existe la ‘Minería Bien Hecha’. Claro está que no es un negocio perfecto, que tiene riesgos y que se han cometido abusos, pero eso hace parte del pasado, creo yo.

Pero hoy a esa izquierda que ha satanizado a este sector se une lo que se conoce como ‘activismo judicial’, donde jueces se han convertido en ‘justicieros sociales’ y vengadores. Y como aquí prevaricar se ha convertido en el deporte nacional de los jueces, nadie se mete con esa logia, por lo general protegida por ese perverso extremo.

Extremo que ha llegado hasta penetrar a concejos municipales para inducirlos a que aprueben en sus Planes de Ordenamiento Territorial, POT, la prohibición de la minería en sus territorios.

Pero quiero aprovechar esta columna de opinión para referirme a la disruptiva propuesta del Presidente del Cerrejón, Guillermo Fonseca, en el sentido de permitir a la industria minera invertir independientemente en las regiones donde operan. Palabras más, palabras menos: remplazar al Estado.

Otra. La de la Directora Ejecutiva del GDIAM, Grupo de Diálogos Sobre Minería en Colombia, Claudia Jiménez Jaramillo, que desde hace cuatro años vienen sentando a todas las personas que tienen posiciones en contra de la minería legal. Ella en nombre de su agremiación propone que se cree la Categoría Especial de Municipios Mineros. Ampara esta propuesta en el Artículo 320 de la Constitución Política. Ya la exposición de motivos fue presentada al Gobierno Nacional.

Por su parte la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, propuso que no debemos decir no a la minería, sino a “cómo hacer la minería”. Y se comprometió a liderar todas las iniciativas que buscan sacar adelante en el Congreso las leyes que van a poner las reglas claras en este sector. Como es el Proyecto de Ley de Concurrencia y Coordinación, que consiste en involucrar a todas las comunidades, autoridades ambientales en los municipios donde se vaya a desarrollar un proyecto minero. El Proyecto de Ley de Consulta Previa, que pone reglas claras a este procedimiento. El Proyecto de Acto Legislativo que reglamenta las regalías, en donde los municipios en donde se extrae el recurso reciban entre un 30 % y un 40 % de las regalías, sin desmejorar a los no mineros. Y para tener para finales de este año el nuevo Catastro Minero.

El Presidente de Colombia, Iván Duque, clausura el congreso y deja en claro que su gobierno respaldará la ‘Minería Bien Hecha’ y que esté dentro de los estándares de la transparencia, apoyo al emprendimiento y respeto por el medioambiente. Anunció la reactivación de una Brigada para perseguir la minería ilegal y la presentación el 20 de Julio, en la nueva legislatura del Congreso, un Proyecto de Ley que endurezca las penas contra la minería ilegal.

Si el sector minero en Colombia necesitaba saber de qué lado está Iván Duque, el mensaje fue claro, contundente y preciso, del lado de la ‘Minería Bien Hecha’ y respetuosa de la sostenibilidad, medioambiente y comunidades.

Quiero terminar con dos testimonios, lo que dijo José Miguel Linares, Presidente de la Drummond y del Consejo Directivo de la ACM: “En mis 30 años en el sector he visto a los trabajadores de la minería alcanzar sus sueños y el de sus familias. La minería genera riqueza, pero toda la minería sí construye país”.

Y con lo que dijo Ricardo Gaviria Jansa, Presidente de Cerro Matoso: “Nosotros en 2013 reconocimos que nos habíamos equivocado. Y hoy lo que hay que hacer con las comunidades es comunicar, comunicar y seguir comunicando. Y que esta comunicación sea en doble vía y con todos los trabajadores de Cerro Matoso, no con especialistas externos. Más vale tener un buen vecino, nuestras comunidades, y no un amigo lejos”.

Que los especialistas en perseguir, estigmatizar, engañar y en campañas de descrédito no los sigan convirtiendo en borregos semi útiles.