La Monarquía Andina

Toño Sánchez, columnista invitado de Río Noticias.

“Los símbolos de corrupción, decadencia y mediocridad los asociaron inteligentemente a las periferias. E igual hicieron señalando que en esos territorios la productividad individual es más baja”.

Juan Carlos Gossaín Rognini
Tomado de su reciente libro
‘Dialogando el Caribe’

Déjenme decirlo de esta manera. Persona de la Región Caribe, que “quiera asumir el Caribe como causa común” –como lo plantea Juan Carlos Gossaín- está en la obligación de leer este ensayo.

Y el título de esta columna lo encontré en la página 53, escondido inteligentemente en un excelente giro narrativo, que me encantó, y que me cogí de frente, para este artículo de opinión.

‘Dialogando el Caribe’ son 132 páginas que te van a zarandear, pero a la vez, te invitarán a repensar el Caribe colombiano. A discutir qué es el Caribe. A plantearnos cómo crecemos como Región Caribe. Y a cómo defendernos como Región Caribe de los ataques de ‘aquella’ gente.

Está escrito en un agradable lenguaje, algunas veces retador, otras cuestionador, pero siempre con el norte bien puesto: Buscar reinventar el Caribe colombiano.

Este aleccionador ensayo comprende XI Capítulos, de conocimiento puro, planteamientos lúcidos y tablas estadísticas para apartarse del “se dice”, “expertos opinan” y demás sonsonetes que nos han impuesto para que no veamos nuestra realidad y mantenernos ‘anestesiados’ desde el poder central.

El libro ‘Dialogando el Caribe’ fue prologado por el abogado cordobés Adelardo de la Espriella Otero. Y me llama la atención un aparte de su prólogo, con la que me identifico, “(…) el Caribe está muy cerca de ser una nación dentro de nuestra nación”. Y otro aparte reconoce una verdad innegable, en el sentido de que “la historia ha sido poco generosa con nuestra Región Caribe”.

Es un libro que tiene como única pretensión abrir un enriquecedor debate de nuestra Región Caribe, para que todos los ciudadanos participemos y en especial todas aquellas personas que tienen el deseo de incursionar en la política, para que tengan entre sus manos y mente, un serio tema que debe ser debatido.

Ahora que toco el tema de política, Juan Carlos Gossaín ya ha salido a decir, de manera clara y vehemente, como es él, que su libro ‘Dialogando el Caribe’ no es ninguna plataforma política para una eventual aspiración a cargos de elección popular. Aunque yo no comparto que se aleje de cargos de elección popular.

Para quienes no lo conocen, Juan Carlos Gossaín dirige hace muchos años una firma consultora llamada ‘Diálogos Urbanos’. Es conferencista de planta de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, candidato a Magister en Desarrollo y Cultura. Y este tema del Caribe como Región es una de sus grandes pasiones. Ya lo mostró en el 2011 con su libro ‘Textos Cóncavos: ensayos sobre ciudad y región’. Si te llegas a sentar con él, todo gira en torno al Caribe. Por eso tienes que tener mucho cuidado con lo que dices o preguntas. Es un hombre de muy poca paciencia para quienes no conocen o aman el Caribe. Y esté retratado con esa frase de Monguito ‘El Único’: “Con el que sabe no se juega, y si se juega, es con cuidao’. Y después el mismo Moguito gritaba: “Si señó”.

En el Capítulo II de este ensayo Juan Carlos Gossaín explica por qué es necesario que se abra un diálogo permanente y serio sobre el Caribe, que se convierta en un verdadero desafío.

¿Y por qué tiene que ser un desafío? Porque tenemos un serio problema de comunicación, que él lo plantea de la siguiente manera:

“Y sin embargo, subsiste el problema de comunicación sobre lo esencial, el mismo que impide plantear alternativas reales de superación a las adversidades y de consolidación de fortalezas”.

“Dicho en otras palabras, se percibe una ausencia de diálogo regional que ha prevalecido a lo largo de los años, que no difiere tanto del fenómeno nacional dado que seguimos siendo reacios a escucharnos como país entre las diferentes vertientes de pensamiento, y con una enorme capacidad de auto destrucción”.

El autor aquí, más que un llamado, expresa un clamor, a que los respetables intelectuales de la Región Caribe, los académicos, empresarios, políticos y los llamados representantes de la sociedad civil busquen espacios de diálogo para “repensar la Región desde su historia”. Y a la vez se lamenta porque no se hace nada para propiciar estos debates.

En el Capítulo III Definiendo el Caribe. Es un planteamiento sobre qué nos define como Caribe. Apasionante tema este que deben ustedes leerlo para debatir.

Aquí resalto lo siguiente: “Imposible más que simplista creer que es la geografía lo que define el Caribe”. Yo estoy de acuerdo con esto, pero lo interesante es que habrá personas que no, y es aquí donde viene el enriquecimiento conceptual colectivo.

¿Será que la definición de Caribe es más una idea en construcción? ¿Una definición en construcción? Deberás leerlo para saberlo.

Quisiera hacer un resumen de cada Capítulo, pero no quiero robarles el placer de su lectura. Pero sí quiero mencionar los Capítulos que lo conforman:

El Capítulo IV La Región Sobre-Diagnosticada.
El Capítulo V País de Fracturas
El Capítulo VI Conflicto y Exclusión en el Caribe.
El Capítulo VII La Cuestión Minera.
El Capítulo VIII País Centralista de Regiones.
El Capítulo IX Desarrollo, Progreso o Prosperidad.
El Capítulo X Innovación y Competitividad Regional.
El Capítulo XI La Política en el Caribe.

Con respecto al Capítulo VI Conflicto y Exclusión en el Caribe. Aprecio la valentía de Juan Carlos Gossaín de abordar este tema sin tapujos y sin eufemismos. Y es claro que la exclusión, a la que sometió el centralismo bogotano a la Región Caribe, la arrojaron a los brazos de todos los fenómenos de violencia y narcotráfico. Pero años después aparece ese mismo Estado abandonador, no a reivindicarse, sino a castigar a regiones enteras del Caribe, por no haber resistido o haberse dejado matar.

Todos tenemos que saber que ha existido siempre una tendencia, desde Bogotá, de mantener en la “marginalidad y aislamiento a la Región Caribe”.

En este mismo Capítulo se abre un debate que tiene que ver con “territorio” y “tierra”, si es lo mismo y si estamos aplicando bien estos conceptos. Qué tema este de apasionante.

Con respecto al sector de la minería, para el autor del ensayo ‘Dialogando el Caribe’, no cabe duda que aquí estamos ante un “Estado excluyente y represivo” y que se convierte en “el gran generador de la violencia”.

Pero todo el ensayo no es una descripción de nuestra dura realidad, también plantea soluciones y traza unas líneas de acción en el sentido de qué debemos hacer para construir una mejor Región Caribe.

Lo cierto es que con este ensayo ya Juan Carlos Gossaín Rognini puso a mover el balón, lo lanzó a todos los lectores, ahora es obligación nuestra comenzar a debatir constructivamente este Diálogo por el Caribe.

Una respetuosa recomendación a Ana Elvira, la esposa de Juan Carlos, que ella es la encargada de estos temas. Abrir una Página Web donde cada persona pueda hacer los aportes conceptuales para ir construyendo Caribe. Por supuesto, que quienes no estén en los estándares del respeto serán obligatoriamente bloqueados.

Por último, quiero elogiar el gesto de agradecimiento de Juan Carlos Gossaín para con Hernancito Gómez Hernández, al reconocerle que ese libro se gestó de tantas conversaciones de antaño que tuvieron, donde el tema era el Caribe. Y esto es lo que hace más grande a los grandes, el agradecimiento. Se puede perder todo en la vida, pero nunca el agradecimiento.

Juan Carlos, gracias, porque tu ensayo me dejó muchísimas lecciones y hoy sé más cosas de nuestro Caribe. Y el conocimiento también se agradece.