La tenebrosa corrupción judicial

Toño Sánchez Jr.

Una cosa es la corrupción política, que siempre ha existido, y que desde el interior de este país nos han enseñado a convivir con ella, pero esta se corta de raíz con una buena investigación. Pero algo más tenebroso y destructor es la corrupción judicial al más alto nivel. Esta sofisticada forma de corrupción revienta en mil pedazos derechos fundamentales, pone en entredicho al Estado de Derecho y despedaza una democracia.

Veo con asombro como los medios de comunicación del interior ‘han tratado con mucho cuidado’ la información sobre la captura del Director Nacional de Anticorrupción de la Fiscalía de Colombia.

Orden de captura que se dio a solicitud de una Circular Roja de la Interpol. Así lo señala el comunicado del Department of Justice – U.S. Attorney’s Office – Southern District of Florida. Que en uno de sus apartes dice textualmente: “The complaint charges the defendants with one count of conspiracy to launder money in order to promote foreign bribery. Both Rivera and Pinilla were arrested in Colombia pursuant to an Interpol Red Notice”. (Que se podría traducir de la siguiente manera: “El denunciante acusa a los abogados de conspiración por lavado de dineros en orden de promover sobornos en el exterior. Ambos Rivera (sic) y Pinilla fueron arrestados en Colombia conforme a una Alerta Roja de la Interpol”).

Este terrible hecho, que no quieren ver en su dimensión los medios del interior de Colombia, es la prueba reina, como llaman comúnmente, de que estamos ante una sistemática corrupción judicial que se fundamenta desde los más latos responsables de las entidades de investigación y control de este país.

Aquí en este punto dejo en claro que la corrupción política que se ha vivido en Córdoba no es mentira ni esto que está pasando con la Fiscalía es motivo para ocultar los sonados casos de corrupción en el Departamento.

La cuestión es, ahora establecer cuáles hechos de corrupción han sido magnificados, cuales hechos de corrupción han sido montados por Fiscales para extorsionar a los procesados. Esto obliga a que la Fiscalía sea honesta con la sociedad colombiana y diga qué está pasando. Porque no le queda bien a una institución perseguir a personas sindicadas de delitos, con fiscales peores que a quienes persigue.

La Fiscalía tiene que poner los delitos cometidos por las personas que investiga en su real dimensión. Respetar las garantías procesales, en especial las del Debido Proceso. Y llevar a juicio a quien tenga que llevar y negociar preacuerdos o principios de oportunidad con quien ayude a desmantelar estructuras delictivas.

Aquí manifiesto mi posición con respecto a las negociaciones que hacen las personas investigadas por la Fiscalía. Dejémonos de hipocresías, el derecho penal en Colombia es negociado, lo mismo que en Estados Unidos. Por supuesto que hay unos delitos que no admiten prebendas. Pero yo estoy totalmente de acuerdo que las personas que ayuden a desmantelar y destruir las estructuras de corrupción en Colombia deben tener beneficios judiciales.

No tengo claro sí lo acontecido con el alto funcionario de la Fiscalía y el abogado Pinilla tiene que ver con un acuerdo del exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons con la justicia de los EE.UU. Lo cierto es que fueron nueve entidades las que se unieron para hacer esta investigación, entre ellas la DEA y el FBI.

No debemos olvidar que la Fiscalía de Colombia es una de las entidades en el extranjero que más recibe dinero de los Estados Unidos en cooperación judicial. Y no creo que este país vea con buenos ojos lo que hacen los operadores judiciales colombianos con sus recursos: sobornar.

La Fiscalía en Colombia no puede salir mañana a decir que esto de la corrupción no es institucional, sino que hace parte del comportamiento de un miembro de esa entidad. Creo que comúnmente dicen: “es una manzana podrida”.

El Fiscal Néstor Humberto Martínez tuvo hoy un oportunísimo accidente familiar que lo mantiene hospitalizado, razón por la cual no va haber pronunciamiento directo por parte del responsable principal de la Fiscalía y de quien llevó a Luis Gustavo Moreno Rivera a ese alto cargo.

Pero yo he aprendido que en Colombia todo mundo tiene a alguien detrás, ya sea un padrino político o un padrino empresarial. Quiénes fueron los de Moreno Rivera? Porque yo sigo creyendo que esto no es una práctica individual. Es algo sistemático que no solo sucede en la Fiscalía, sino en todos los organismos de control, llámese Procuraduría o Contraloría. Ni hablar de las Altas Cortes y del Consejo de Estado. Es por ello que hoy no buscan a abogados litigantes por sus estudios, especializaciones y experiencia; buscan es al que mejor tenga relaciones públicas con la Fiscalía, la Procuraduría, la Contraloría, el Consejo de Estado, los Tribunales y las Altas Cortes.

En este punto por ejemplo, quién está detrás de este ‘mandao’ contra Córdoba y Montería? Porque con una Fiscalía que se vende al mejor postor, ya sea por dinero o por favores políticos, es fácil acabar con una clase política o sociedad.

Por ejemplo miren esta situación de las señoras Bechara, que en más de cuatro ocasiones le escribieron a la Fiscalía de que estaban en disposición de presentarse para aclarar su situación, pero jamás les respondieron. Todo indica que la Fiscalía no quería escucharlas, que había que capturarlas. Ahora queda la duda que si ese silencio fue para presionarlas a dar un dinero y que como no lo dieron se le vino esto encima. Es una mera suposición que cabe en estos terribles momentos en los que ya no se sabe qué pensar. O mejor, que ya nada es descabellado pensar.

Lo mismo afirman los capturados Carlos Eduardo Correa y Marcos Daniel Pineda, que escribieron varias veces a la Fiscalía para informarles estar dispuestos a comparecer cuando fueran requeridos. Pero la entidad ignoró sus solicitudes, lo importante era capturarlos en la Feria Internacional de la Ganadería. Y muy a pesar de que ambos se presentaron a la Fiscalía, esta entidad, haciendo gala de una pavorosa maldad, expidió un comunicado en donde afirmó que habían sido capturados.

De todas maneras el Fiscal Martínez Neira tiene que salir a dar la cara. Y así como vino a Montería a decir muchas cosas, debería venir a aclarar otras tantas. Yo no creo que este señor tenga que ver con todo lo que está pasando, pero tiene una responsabilidad política que tiene que asumir.

Esto ameritaría un serio debate en el Congreso, pero sé que ningún congresista se atreverá a promoverlo, por el pavor que inspira esta entidad o por los rabazos de paja que algunos… o todos… tengan.

Tiene que quedar claro! Lo que está pasando no es algo exclusivo que tiene que ver solo con el fiscal Luis Gustavo Moreno Rivera. Esto pasa en todos los organismos de control… en todo el Poder Judicial.

En Bogotá existe un cálculo político y económico con el tema de la corrupción, que ha servido para que otros se enriquezcan a costa de la corrupción de los políticos. Como en el caos de la guerra, muchos son los que se enriquecen sin disparar un tiro.

Aquí se ha llegado al punto de creer que porque se le quita un billete a un corrupto eso no es corrupción.

Para terminar, soy un convencido que la sistematicidad de la corrupción judicial y política está empujando a nuestros futuros profesionales a llegar a una tenebrosa empresa corrupta que pareciera estar dirigida por el mismo Estado.

@tonsanjr 

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