La violencia contra el personal de salud por parte de los usuarios, culpa del mismo sistema de salud

Javier Vergara, columnista invitado de Río Noticias.
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Lamentable la muerte del joven medico en el municipio del bagre por supuesta venganza familiar después de que una de sus pacientes falleciera por una supuesta peritonitis según los comentarios de la comunidad, pero la violencia contra el personal de salud no es nueva en el mundo y en Colombia.

Un estudio realizado en Murcia en el 2012 sobre violencia contra enfermeras, determino que el 21,8% de las personas encuestadas refirió haber sufrido «Enfados por la demora asistencial» con una frecuencia al menos mensual.

Otro estudio nos muestra que la repercusión en el individuo fue emocional en el 69%, lo más frecuente fue estrés, impotencia, enojo, llanto y temor. El perpetrador en el 60% es el familiar del paciente y en el 31% el paciente y el principal motivo es la violencia social y los problemas del propio sistema de salud.

Otros responsables: colegas 16% y jefes 28%. El 25% sintió alguna vez temor. El 23% ha pensado cambiar su actividad profesional por esto y en el 6% ya ha cambiado alguna vez de trabajo por estar expuesto a violencia.

En otro estudio para América latina publicado en 2015 donde se analizaron 19 967 encuestas. En 13 323 (66,7%), se refirieron agresiones. El 11,3% de las agresiones fueron físicas. El 73,4% ocurrieron en instituciones públicas, principalmente en áreas de emergencia. Los desencadenantes más frecuentes fueron la demora en la atención y la carencia de recursos. Se informó, en los agresores, intoxicación por alcohol o drogas en 13,8%, estado mental alterado por otra causa o enfermedad psiquiátrica en 13,9%, y en 63% no se detectó alteración de las facultades mentales.ç

En 16,9% de los casos se informaron secuelas en los profesionales agredidos, en 7,9% secuelas físicas y en 28% de los lesionados suspensión temporaria de la actividad laboral. En 46,6% se refirió inseguridad en el lugar de trabajo y se sugirieron diversas medidas para reducirla, entre las que se destacó la educación comunitaria.

Lo preocupante es que no se acaba, en algunos países con menos frecuencias ya que se han implementado contenciones que van desde sanciones e incluso la cárcel y en otros países como en Colombia a diario y con el atenuante que ha significado la muerte de algunos profesionales.

Pero para conocer más sobre las causas en Colombia son múltiples, entre ellas, la falta de calidad en la atención y las carencias del sistema de salud colombiano, la negación de autorizaciones de servicios de salud por parte de las EPS, el estado de ánimo cambiante del personal de salud influenciado por las condiciones indignas en que muchas veces trabajan, el estrés, falta de pago y zonas violentas, entre otras, que van agotando y llenando de impotencia a los usuarios y llevándolos a las acciones violentas que, en ningún momento justificadas, ni aceptadas, ni apropiadas, porque estas causas no son provocadas por el personal de salud.

Lo que debe entender el usuario es que la mayoría de los problemas en la atención en salud son causas del mismo sistema de salud colombiano, que no cuenta con las capacidades necesarias para una atención oportuna y con calidad, impregnada de corrupción. Donde sus reclamaciones deben dirigirse a los entes de control y vigilancia.

El gobierno debe tomar medidas que impidan y prevengan los actos violentos hacia el personal de salud, mejorar el sistema de salud y la calidad de las instituciones sobre todo los hospitales públicos y vigilar y controlas a EPS, clínicas y hospitales en la prestación del servicio.