Las causas para que Avianca precipitara su salida de Venezuela

El miércoles, en una reunión desarrollada de manera cordial en la sede de la Aeronáutica Civil entre funcionarios de la entidad, el presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil de Venezuela (Inac), Jorge Luis Montenegro, y representantes de Avianca Holdings, la aerolínea comentó su intención de dejar de operar en ese país desde el 16 de agosto.

Sin embargo, tras el encuentro hubo malestar entre los funcionarios venezolanos, pues mientras Avianca no había formalizado por escrito la decisión, sí la comunicó a los medios, situación que causó disgusto debido a que, casi de forma simultánea, la estadounidense Delta estaba notificando, por el canal establecido, que también suspendería sus operaciones al país vecino.
Fuentes enteradas del encuentro no solo le confirmaron a EL TIEMPO el disgusto de los funcionarios venezolanos, sino que señalaron que ese mismo día, a altas horas de la noche, Avianca comunicó su decisión de anticipar la medida, haciéndola efectiva desde este jueves.

Dicha decisión fue notificada este jueves por Avianca a las autoridades aeronáuticas de ambos países, de forma muy general y sin dar mayores explicaciones.

Pero, según conoció EL TIEMPO, altos directivos de la aerolínea habrían recibido advertencias de terceros según las cuales era mejor, por precaución, no enviar aviones de la flota a ese país, ante lo cual se procedió a contactar a otras empresas con el fin de movilizar a los viajeros en un vuelo chárter, y se llegó a un acuerdo con la firma Avior, pero esta no obtuvo el permiso del Inac para despegar.

Sin embargo, otras fuentes señalaron que la gerente de Avianca en el aeropuerto de Maiquetía recibió un llamado del Ministerio del Poder Popular para el Transporte de Venezuela, en el que la conminaban a responder por las consecuencias de suspender los vuelos desde el 16 de agosto, lo que hizo que Avianca anticipara su decisión.

Además, en dicha terminal hubo hostigamiento y agresiones al personal de la aerolínea, las cuales se suman a hechos similares ocurridos contra las tripulaciones.

Por ejemplo, en varias ocasiones, el personal fue asaltado y como la situación no mejoró, Avianca canceló el vuelo de pernocta, el cual llega en la noche y sale al día siguiente.

En cualquier caso, la decisión de Avianca estuvo precedida de una alerta encendida el 21 de octubre del 2016, cuando un Boeing 787-8 con 246 personas a bordo, que cubría la ruta Madrid-Bogotá, fue interceptado por dos aviones militares Sukhoi venezolanos, los cuales se acercaron por ambos costados de la aeronave a gran velocidad.

Este mayor riesgo para la operación llevó a que Avianca también decidiera este jueves que todos los vuelos internacionales que pasan por el espacio aéreo del país vecino tomarán el desvío correspondiente.