Las mentiras y promesas electorales de siempre y los mismos crédulos

Abierto el telón electoral , aparecen en la escena de reparto los mismos sinvergüenzas de siempre, mañosos y rejugados, similar al famoso “chivo mono”, renombrado toro bravo de las corralejas de Córdoba, donde solía lucirse en las calurosas tardes taurinas, al son de entusiasmadores porros como: ” María Varilla”, “La Lorenza”, “Ayapel”, “El Sapo” y “La Mona Carolina” entre otros, interpretados por nuestras enorgullecedoras Bandas Musicales, insignias de nuestro folclor musical.

Son sinvergüenzas empedernidos y de cuerpo entero; les confieso que no encontré en el ámbito del vocabulario eufemístico, otra palabra con anestesia, para referirme a esos sinvergüenzas que por innumerables razones, no tienen ninguna solvencia ética, moral y política, para aspirar a la reelección bien al Senado o a la Cámara de Representantes y lo peor, pretender ser elegidos con el voto maculado de una caterva también de sinvergüenzas, que deshonran el papel de la ciudadanía honrada, decente y pensante de la Colombia alternativa .

Como excelentes actores de la dramaturgia política engañosa, tienen un reusado libreto con un sartal de las mentiras y las promesas de siempre,las que difunden con el ademan de reina de belleza en reinado; saludan a todo el mundo, reparten sonrisas y besos hipócritas, a nadie le niegan la contestada del celular, se untan de pueblo- pueblo y se disfrazan de cariño y sencillez.

Ante tan cínico espectáculo de un papel fingido; hay incautos que exclaman: ” !Ay que doctor tan cariñoso y sencillo! “, hasta una anciana remata el efecto del engaño diciendo: ” !A mi me lo habían dicho que ese doctor es muy humano y buena gente!”. Otro anciano que escuchó tan batracia expresión, no aguantó la rabia ardiente en su boca y en su lengua y con la voz de una experiencia vivida y engañada, gritó: ” CONOZCO AL COJO ANTES QUE SE PARÉ”.

Ante toda esta larga comedia electoral que nos tocará vivir hasta el 11 de marzo del próximo año, resulta necesario tener en cuenta , que en estos casos electorales, Norberto Bobbio recomienda, identificar las promesas no cumplidas, y sugiere que esa tarea deben cumplirla los intelectuales y las Universidades. De esta manera se puede cobrar ese incumplimiento en las urnas.

Les corresponde a los candidatos alternativos revolucionar las campañas, y no seguir los mismos libretos; hay que hacer campaña electoral con educación política, y que los aspirantes a Senado y Cámara no se desmediden en las promesas, como si fueran candidatos a la presidencia de la república.

Ojalá en estos temas de promesas incumplidas, y de congresistas que legislan en contra de los intereses populares, el pueblo- pueblo, exclamara: ” AL PERRO LO CAPAN UNA SOLA VEZ”.