Las pruebas de que son cínicos, doble moralistas y despreciables

Por: Toño Sánchez Jr.

Hoy en Bogotá, y tal vez en el resto del país, ser cordobés es sinónimo de, pongámoslo de viejo a nuevo, guerrillero, narco, paramilitar, corrupto, bacrinoso y ladrón. Y hasta razón pueden tener, porque con tal campaña de descrédito, orquestada desde el poder central y con el apoyo de enmermelados medios de comunicación, todo, hasta lo más aberrante, podría ser verdad. Ahora mismo es más importante parecer, que ser.

Todo empezó hace muchísimos años, cuando estas tierras estaban llenas de montunos, quienes al ver llegar a alguien desde Bogotá, los obligaba casi que arrodillarse. Admiraban el valor del recién llegado por tener la ‘deferencia’ de venir desde tan lejos a visitarlos. Era tal el respeto reverencial de los anfitriones, que no se atrevían a contarle nada que pudiera incomodar al ‘ilustre’ visitante. Quien se iba lleno de atenciones y convencido de que acá nada pasaba. Allí estaba demostrada nuestra gran ‘lambonería’ con esa gente de allá. Como dirían nuestras viejas bisabuelas: “Dignos, pero sin mostrar que pasamos hambre”.

Si esto era bueno o no, yo no soy el cordobés indicado para juzgarlo, pero lo cierto es que así éramos y tal vez todavía en algunos caseríos lo son así. Éramos felices, porque nuestras necesidades eran las de todos. Y todos ayudábamos a todos.

Que había ricos y pobres, ¡claro que sí! Pero éramos comunidad, nos dolía el dolor del otro.

Qué había terratenientes, ¡claro que sí! Como en Cundinamarca, Antioquia, los Santanderes, Boyacá y el Valle del Cauca, entre otras regiones.

Pero éramos felices, ¡porque siempre hemos sido Caribe!

Pero por allá, en un día de abril de 1948, a los cachacos se les dio por asesinar a un tipo llamado Jorge Eliécer Gaitán, y vinieron todas nuestras desgracias.

Nos metieron en una guerra de odios que no demoró mucho, porque los cachacos esos, decidieron repartirse el país: cuatro años para ti y cuatro años para mí. Se arreglaron entre ellos y se olvidaron de todas las regiones a donde habían llevado sus odios políticos.

Comenzó lo que un ‘Godo’ presidente del Frente Nacional llamó la ‘Milimetría’, que no era otra cosa que uno para ti, otro para mí. Mientras tanto, en los campos de Colombia se gestaba la guerrilla que hoy nos vuelve a arrodillar, pero de una manera diferente.

Los liberales y conservadores, en uno de los más satánicos pactos que se conoce como ‘Frente Nacional’, se repartieron este país, excluyendo a todo aquel que no hiciera parte de sus élites. Como dato recordatorio, todo el que quisiera aspirar un cargo llenaba una forma, como especie de una declaración extrajuicio, en donde declaraba si era liberal o conservador. No cabía nadie más. Si esto no es exclusión, ¿qué lo era?

Mientras estas rateras élites se repartían a Colombia, en muchos parajes se iban formando lo que hoy conocemos como guerrillas. Y es aquí cuando empieza el perverso pago de esas ladronas élites a regiones de Colombia que utilizaron como idiotas útiles para su ‘guerra’ política, que no era otra cosa que acomodarse para repartirse el país.

A Córdoba se la empieza a tomar la guerrilla, se convierte en el epicentro del EPL, el ELN y las Farc. Pero los prohombres políticos cachacos, los mismos que líderes políticos de acá, agobiaban a punta de atenciones, comienzan a mirar para otro lado.

Pero esos cínicos cachacos ya habían descubierto que a los políticos de Córdoba los contentaban con atenciones y cargos de ‘importancia’… que no servían para un… digamos carajo. Los nuestros, se dejan seducir con eso y con lo que se conocía como Auxilios Parlamentarios. Allí comenzó a prostituirse nuestra clase política, la misma que hoy decimos que fueron prohombres. ¡Y lo fueron! No se enriquecieron con el Estado, pero era la más incipiente moda de lo que se conocería hoy como estar ‘enmermelado’.

Estos congresistas cordobeses, le decían a esos empolvados cachacos, lo que se estaba viniendo pa´encima, en cuestiones de violencia para Córdoba, pero aquellos los contentaban con la ‘visita’ de un ministro y unos ‘auxilios’. Fue así como el EPL y las Farc se tomaron toda esta bella y hermosa región.

Cuando aquellos congresistas de Córdoba quisieron hablar duro, no pudieron. Estaban atragantados con favores de los gobiernos de turno. Que no eran los asquientos contratos que hoy conocemos, pero era una forma de silenciarte. ¡El matarte el hambre o tus necesidades familiares es una perversa manera de callarte!

Córdoba se convierte en el centro de operaciones de la guerrilla. Ya todo se vuelve demasiado tarde para Córdoba.

La guerrilla, el narcotráfico, la corrupción, los grupos de justicia privada, los grupos sicariales, los paramilitares y por último las autodefensas, se toman toda esta región. Ya no había nada que hacer, cada quien escogía con qué patrón se iba. El Estado patrocinó todo esto.

Pero hoy, todos esos cachacos empolvados, que se consiguieron con sangre ajena todo el poder político de Colombia, salen a señalar a Córdoba como el engendro de todos los males. ¡Son unos miserables!

Ese Estado cachaco sabía dónde estaban todas las fincas de las Autodefensas, y si no lo sabían, debieron haberlo sabido cuando empezó lo del Caguán con Andrés Pastrana. Porque allí apareció un documento de la Procuraduría, que con lujo de detalles, las detallaba.

¿Ustedes no recuerdan las dos primeras peticiones de las Farc en el Caguán?

Se las recuerdo: “Acabar con el paramilitarismo”. Y la segunda, que “acabaran con la Brigada XX (Charry Solano). La unidad desde donde más contundentes golpes se les propinó. Y quién estaba allí, cuando eso, era ‘Don Iván’. El general Iván Ramírez, quien también fue comandante de la XI Brigada, acantonada en Montería.

Solo como dato anecdótico. Me llama la atención que nadie en este país se ha atrevido a meterse con este aguerrido general, a quien se le debe mucho. Más por las operaciones que no se saben que por las que se saben.

También se les olvida a esos miserables doblemoralistas, los cachacos del centralismo bogotano, que cuando se estaba implementando el Plan Colombia la guerrilla no se tomó este país por las Autodefensas, así suene cruel decirlo. Pero fue cierto. ¿Y desde dónde se permitía todo esto? ¿Desde Lorica? ¿Desde Puerto Libertador – Vijao? ¿Desde Repelón, Atlántico? ¿Desde Chalán, Sucre?

¡NO!

¡Fue desde Bogotá! Desde el centralismo bogotano, pero la fama de hijueputas la cargamos nosotros los de Córdoba y el Caribe.

¿Recuerdan el ‘No al Despeje’?
Fue el despeje que quería el ELN en el Sur de Bolívar. Lo que ocasionó que por primera vez en Colombia se parara toda la carga y tráfico del país. ¿El Ministro de Gobierno, o del Interior, como lo quieran llamar, saben quién era?

Era don Néstor Humberto Martínez Neira.

Fue quien se metió en un carro con Celso Martínez (R.I.P.) y crearon Asocipaz. Entidad que era auspiciada por el Bloque Central Bolívar, BCB, de las AUC. Y que les sirvió para decirles a los del ELN, que no podían despejarle el Sur de Bolívar porque las comunidades no dejaban. ¡Pero que era cierto! En ese momento la gente del Sur de Bolívar había partido pajita con el ELN y estaba con el BCB.

Con esto yo podría decir que Néstor Humberto Martínez Neira fue ‘paraco’. Y de pronto no fue así. Pero miren que hoy goza de buena salud, tan buena, que es hoy Fiscal General de la Nación.

Hoy este mismo personaje, pero teniendo como jefe político a Germán Vargas Lleras, llega a Córdoba a montar todo un festival de capturas y un show punitivo ‘selectivo’.

Y digo que es ‘selectivo’ porque solo investigan lo que aparentemente les conviene. Permítanme esta lista de interrogantes:

¿Por qué no investigan la extorsión de las bandas al margen de la ley a todos los cordobeses?

¿Por qué no investigan la ‘cercanía’ de la Policía con jefes de las bandas al margen de la ley en zonas de Córdoba?

¿Por qué no investigan quiénes se robaron, dos veces, el puente de Valencia?

¿Por qué no investigan los mochos de doble calzadas que hacen en Córdoba y el Caribe?

¿Por qué no investigan cuánto le han adicionado a Autopista de la Sabana desde que existe?

¿Por qué no investigan el mamarracho de remodelación del aeropuerto que le hicieron a Montería?

¿Por qué no investigan cómo 123 kilómetros de costas de Córdoba, frente al mar Caribe, se han convertido en un despachadero de cocaína?

¿Por qué no investigan dónde se lavan los miles de millones de dólares de la cocaína que sale por las costas de Córdoba?

¿Por qué no investigan quiénes eran los que giraban los dineros del carrusel de la educación desde Bogotá?

¿Por qué no investigan quiénes giraban los recursos de todos los carteles de la salud que operan en Córdoba?

Solo por preguntar unos cuantos temas.

Pero no me vengan ahora a mostrar a Córdoba como el ejemplo de la corrupción.

Ustedes, los de Bogotá, creo, son los más bandidos de todos.

@tonsanjr
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